Bailar, siempre; cantar, nunca
Bailar, siempre; cantar, nunca
Significado
Este refrán es una variante directa de «baila, pero no cantes». En el argot del hampa, «bailar» es robar y «cantar» es confesar o delatar. La orden es categórica: roba cuanto puedas, pero nunca lo digas.
La estructura es más taxativa que la variante original. Donde «baila, pero no cantes» establece una condición (bailar sí, pero con la condición de no cantar), «bailar, siempre; cantar, nunca» es una sentencia absoluta que divide el mundo en dos: lo permitido (siempre) y lo prohibido (nunca).
Origen
Herón Pérez Martínez lo recoge en el Refranero mexicano y lo considera una variante de «baila, pero no cantes», citando a Darío Rubio. Aparece en los Estudios paremiológicos de A. P. Márquez (1940).
Cuándo se usa
En el mismo contexto que «baila, pero no cantes»: para advertir a alguien que no divulgue lo que hace, especialmente si es reprobable o ilegal. También se usa con ironía hacia quien comete una imprudencia y luego la cuenta.
Ejemplo
—Anoche me colé en la fiesta sin pagar y nadie se dio cuenta. —Oye, bailar, siempre; cantar, nunca. No lo andes pregonando.
Curiosidad lingüística
La forma bimembre con punto y coma («siempre; nunca») es poco frecuente en el refranero. La mayoría de los refranes usan «pero» o «y» como conjunción. Aquí la pausa marcada por el punto y coma le da un tono solemne y sentencioso que contrasta con el contenido delictivo.
Variantes
- «Bailar, siempre; cantar, nunca» (forma recogida por AML).
- «Baila, pero no cantes» (variante principal más conocida).
Fuente
- Pérez Martínez, Herón. Refranero mexicano. Academia Mexicana de la Lengua, edición en línea.
- Márquez, A. P. Estudios paremiológicos. Refranes, proverbios y dichos y dicharachos mexicanos. 2ª ed. México, 1940.