Bien sabe el diablo a quién se le aparece
Bien sabe el diablo a quién se le aparece
Significado
El refrán denuncia que los abusadores —los «diablos» de cada contexto— no actúan al azar: saben perfectamente a quién pueden intimidar. Eligen siempre a los más débiles, a los que no van a plantar cara, a los que no tienen con qué defenderse. No es casualidad, es cálculo.
La figura del diablo no remite aquí a lo sobrenatural, sino al abusón de oficio: el que se aprovecha, el que sabe que con unos puede y con otros no. El refrán sanciona esa conducta y al mismo tiempo advierte a quien quiera escuchar: si el diablo se te aparece, es porque cree que puedes ser su víctima.
Origen
Pertenece al Refranero mexicano de Herón Pérez Martínez, que lo documenta como refrán popular de tipo exclamativo. Pérez Martínez lo vincula con otros refranes de la tradición española que expresan la misma idea, como «bien sabe la zorra a qué palo se encarama» o «bien sabe la espina dónde hinca». La estructura es paralela: un sujeto astuto (zorra, espina, diablo) que conoce su blanco.
El refrán existe también en la tradición oral de otros países hispanohablantes con ligeras variantes, lo que indica que es una paremia panhispánica, aunque la forma mexicana es de las más difundidas.
Cuándo se usa
Cuando alguien comete un abuso contra una persona que no puede o no sabe defenderse, y se quiere señalar que no fue un accidente: el abusador sabía lo que hacía y a quién se lo hacía. Se usa en contextos cotidianos —trabajo, escuela, vecindario, relaciones personales— casi siempre con tono de denuncia o de advertencia.
También se emplea cuando alguien se queja de haber sido tratado injustamente y otro le responde con el refrán para hacerle ver que el agresor eligió a su víctima deliberadamente.
Ejemplo
—No entiendo por qué el jefe siempre me carga el trabajo pesado a mí y a Pedro ni lo mira. —Pues ya sabes: bien sabe el diablo a quién se le aparece.
Curiosidad lingüística
El refrán juega con la ambigüedad del verbo aparecerse, que puede referirse tanto a una aparición sobrenatural como a una visita inesperada y, por extensión, a un encuentro no deseado. En México, «se le apareció el diablo» es una expresión coloquial para decir que alguien se topó con un problema o con una persona conflictiva.
La forma es bimembre: un primer hemistiquio («bien sabe el diablo») que establece la certeza, y un segundo («a quién se le aparece») que revela la intención selectiva. El conjunto tiene un ritmo de sentencia, casi de refrán castellano clásico.
Variantes
- «Bien sabe el diablo a quién se le aparece» (forma canónica mexicana).
- «Bien sabe la zorra a qué palo se encarama» (variante española).
- «Bien sabe la espina dónde hinca» (variante española).
- «El diablo sabe bien a quién tienta» (adaptación contemporánea).
Fuente
- Pérez Martínez, Herón. Refranero mexicano (Academia Mexicana de la Lengua, edición en línea).
- Martínez Pérez, José: Dichos, dicharachos y refranes mexicanos. México, Editores Mexicanos Unidos, 1977.