Caballo alazán y gente de zacatlán, ni dados, si te los dan
Caballo alazán y gente de zacatlán, ni dados, si te los dan
Significado
Es un refrán trimembre que une en una misma sanción dos casos deleznables: el caballo de pelo alazán (color canela, dorado) y la gente originaria de Zacatlán —municipio de la Sierra Norte de Puebla—. La forma es la de una sentencia casuística: dos casos descritos en los primeros miembros, sanción común en el tercero. Los tres miembros tienen rima consonante y constan, respectivamente, de 7, 8 y 8 sílabas.
Herón Pérez Martínez cataloga este refrán como de nivel paremiológico «estrictamente literal»: la unión de los dos casos no es metafórica, sino acumulativa. La aparente arbitrariedad —unirse en una misma fórmula un color equino y un pueblo entero— es típica del refranero ranchero, donde las jerarquías se trazan con bisturí y sin demasiados miramientos.
En su uso coloquial se aplica a tres situaciones:
- Para rechazar un regalo equino: «no me lo des, ya sabes: alazán, ni dado».
- Para expresar reserva hacia alguien originario de Zacatlán, dentro de la comarca, con tono humorístico regional.
- Como ejemplo de refranería de regionalismos, donde una comunidad concreta queda marcada por un dicho adverso.
Origen
Es un refrán mexicano documentado por Herón Pérez Martínez, catalogado dentro de Refranes de México y de Refranes de Animales. Su forma es típicamente localista: une un color equino —universal en el refranero— con un topónimo concreto, Zacatlán, que en el contexto del porfiriato y la posrevolución era una zona de haciendas pulqueras y ganado equino.
La construcción «ni dados, si te los dan» es una intensificación de la fórmula castellana «ni dado», que ya es de por sí enfática. Pérez Martínez la recoge como un caso de hipérbole rural: la reiteración de la gratuidad del regalo subraya que el receptor hace bien en no aceptarlo, o el donante en no ofrecerlo.
No se conoce con precisión la fecha de su primera documentación escrita; pertenece al acervo oral del siglo XX en la Sierra Norte de Puebla y en la Meseta Central.
Cuándo se usa
Es un refrán de reserva regional y de opinión ecuestre. Funciona en conversaciones entre personas de la comarca, en la compraventa de caballos y en la crítica regional con humor. Su uso es hoy minoritario, y los habitantes de Zacatlán suelen reaccionar al refrán con la misma ironía con que los salmantinos reaccionan ante «Salamanca, ¿qué quieres de mí?».
Ejemplo
El compadre le ofreció un alazán para el trabajo del rancho. El otro lo miró de arriba abajo y le contestó: «mira, ya sabes cómo dice el dicho: ni dados, si te los dan. Te lo agradezco, pero llévatelo».
Curiosidad lingüística
La fórmula «ni dados, si te los dan» es un caso curioso de subjuntivo intensificado. En el español estándar bastaría con «ni de regalo»; el refranero ranchero prefiere el verbo en subjuntivo hipotético («si te los dan») para subrayar la improbabilidad del caso. Esa es, según Herón Pérez Martínez, una marca de oralidad característica de la charrería.
Variantes
- «Alazán, ni de regalo» (forma abreviada, sin topónimo).
- «Alazán tostado, ni de a deveras» (variante con epéntesis).
- «Gente de tal parte y mula de tal pelo, ni de balde» (plantilla replicable con otros topónimos).
Fuente
- Pérez Martínez, Herón. Refranero mexicano (Academia Mexicana de la Lengua, edición en línea).