Caballo anca de pollo, al hoyo

Caballo anca de pollo, al hoyo

Caballo anca de pollo, al hoyo

Significado

Es un dicho de charros que sanciona al caballo de grupa estrecha, de «anca de pollo» —es decir, de cadera poco musculosa, levantada, impropia del trabajo serio—. La fórmula es brutal y lapidaria: «al hoyo», directamente, sin paliativos. La forma es la de una sentencia casuística cuyo primer hemistiquio, sin sinalefa, es un octosílabo que rima con el segundo, donde la sanción se expresa en tres palabras: «al hoyo».

Herón Pérez Martínez describe este refrán como nacido en el mundo de la charrería, que tiene «una serie de rasgos y prejuicios sobre los rasgos externos y físicos de los caballos sobre los que cifra sus preferencias». La charrería mexicana, heredera de las tradiciones ecuestres españolas, distingue con precisión la conformación del animal: el pecho amplio, la grupa ancha, la caña fina, la paleta larga. El caballo «anca de pollo» falla a ese estándar estético y, por tanto, no sirve.

Pérez Martínez subraya que su sentido paremiológico «es siempre el literal»: el refrán funciona como diagnóstico equino, no como metáfora de otra cosa. En la conversación cotidiana, sin embargo, ha saltado a otras comparaciones: una persona enclenque, un proyecto endeble, una empresa mal cimentada.

Origen

Es un refrán mexicano documentado por Herón Pérez Martínez, catalogado dentro de Refranes de México y de Refranes de Animales. La charrería, como arte ecuestre y como cultura, se institucionalizó formalmente en México a partir de 1921 con la fundación de la Federación Mexicana de Charrería, aunque las prácticas que describe el refrán son anteriores. La serie de refranes cromáticos y morfológicos que recoge Pérez Martínez forma parte del bagaje oral de los charros, los apanadores, los jinetes de rodeo y los criadores de la Meseta Central.

No se conoce con precisión la fecha de su primera documentación escrita; pertenece al acervo oral del siglo XX en el altiplano mexicano.

Cuándo se usa

Es un refrán de juicio ecuestre y, por extensión, de juicio sobre cualquier cosa endeble. Funciona en la conversación entre charros y criadores, en la compraventa equina y, metafóricamente, en la crítica a personas, proyectos o instituciones de «anca estrecha».

Ejemplo

El comprador revisó la grupa, vio la cadera levantada y gritó al vendedor: «llévatelo, compa, anca de pollo, al hoyo. ¿Con eso quieres que trabaje la yunta?».

Curiosidad lingüística

La locución «al hoyo» tiene en el español de México dos sentidos vivos: el de «a la fosa, a la sepultura» (en el habla coloquial urbana) y el de «al basurero, al rincón de las cosas inútiles» (en el habla rural). Pérez Martínez la registra en este segundo sentido: el caballo que va «al hoyo» no se entierra por muerto, sino que se aparta del uso, se descarta. Esa polisemia es uno de los signos del habla popular mexicana que el refranero recoge con precisión.

Variantes

Fuente

Caballo anca de pollo, al hoyo
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Categorías: C, Refranes de México · 25 de marzo de 2021

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Referencias