Caballo blanco, sólo de lejos, pues que montarlo, los muy pendejos
Caballo blanco, sólo de lejos, pues que montarlo, los muy pendejos
Significado
Es un dicho del mundo ranchero que reitera, en una versión más expresiva y agresiva, el mismo descrédito del caballo blanco que el refrán anterior, «Caballo blanco, ojalá cojo o manco». La idea es idéntica: el caballo blanco «no sirve para nada»; pero aquí la sanción se desdobla en dos miembros rimados —«de lejos» y «pendejos»— y se carga de insulto final al que se atreva a montarlo.
Herón Pérez Martínez cataloga este refrán como nacido en la charrería y emparentado con la serie de opiniones cromáticas sobre los caballos. Rubio, lexicógrafo recogido por Pérez Martínez, considera que ambos refranes —éste y el del «ojalá cojo o manco»— son equivalentes: dicen lo mismo, solo que el segundo es «mucho más expresivo».
El refrán usa una rima muy productiva del refranero mexicano: la correlación «de lejos / pendejos», que aparece también en otras fórmulas rancheras y que Herón Pérez Martínez registra como rasgo estilístico propio del centro de México. La estructura es de sentencia casuística con dos hemistiquios: el primero describe el caso («sólo de lejos»), el segundo sanciona a quien se atreva a desobedecer la norma.
Origen
Es un refrán mexicano documentado por Herón Pérez Martínez, catalogado dentro de Refranes de México y de Refranes de Animales. La charrería, una vez más, es la matriz cultural. La forma rimada «de lejos / pendejos» es típicamente ranchera y se ha mantenido en la conversación coloquial mexicana, fuera del ámbito ecuestre, para sancionar decisiones imprudentes.
No se conoce con precisión la fecha de su primera documentación escrita; pertenece al acervo oral del siglo XX en el altiplano mexicano.
Cuándo se usa
Es un refrán de juicio ecuestre y, por extensión, de censura a quien toma una decisión insensata. Funciona en la conversación ranchera para descartar el caballo blanco, y en la conversación coloquial para descalificar a quien se embarca en algo claramente desventajoso. Es un refrán crudo, que el propio Herón Pérez Martínez describe como «más expresivo» —lo que equivale a decir más subido de tono—.
Ejemplo
Le ofrecieron un caballo blanco de regalo. El viejo del rancho lo miró, escupió a un lado y le dijo al nieto: «mire, mijo, caballo blanco, sólo de lejos, pues que montarlo, los muy pendejos. Vámonos andando».
Curiosidad lingüística
La rima «de lejos / pendejos» es uno de los pares rimáticos más recurrentes del refranero mexicano. Aparece en distintas fórmulas —«De cerca, valiente; de lejos, lo mismo» se le aproxima en intención— y Herón Pérez Martínez lo registra como un marcador fonético del habla ranchera, donde la cercanía fonética se usa como mecanismo mnemotécnico y como motor del humor.
Variantes
- «Caballo blanco, sólo de lejos, pues que montarlo, los pendejos» (forma atenuada, sin «muy»).
- «Caballo blanco, ojalá cojo o manco» (refuerzo equivalente, descrito por Rubio).
- «De cerca, pendejo; de lejos, valiente» (pariente conceptual, sobre la imprudencia).
Fuente
- Pérez Martínez, Herón. Refranero mexicano (Academia Mexicana de la Lengua, edición en línea).