Caballo de rico, rico caballo
Caballo de rico, rico caballo
Significado
Refrán ranchero que pondera el estado del caballo cuando su dueño es rico: bien alimentado, herrado a tiempo, con pesebre limpio, manta en invierno y reposo después de cada jornada. Es el reverso exacto de «caballo de pobre, pobre caballo» y existe sobre todo para cerrar la comparación.
Herón Pérez Martínez lo califica de refrán totalmente secundario: la forma quiástica «caballo + rico / rico + caballo» suena forzada, como si la estructura del verso hubiera determinado las palabras en lugar de nacer de la observación. Por eso su uso vivo es escaso, y cuando aparece suele ser en labios de quien quiere completar el par para hacer pedagogía.
Su sentido paremiológico es descriptivo: nombra una realidad sin extraer de ella una moraleja general. El mérito se queda en el establo.
Origen
Es un refrán mexicano que Herón Pérez Martínez recoge en su Refranero mexicano como pieza de contraste frente a su gemelo «caballo de pobre, pobre caballo». No tiene autor identificado: pertenece al acervo oral ranchero del altiplano y circuló principalmente en haciendas, pueblos y mercados de bestias durante el siglo XIX y buena parte del XX.
Su difusión coincide con la consolidación de la cultura charra en el centro de México, cuando el caballo dejó de ser solo instrumento de trabajo para convertirse en signo de posición. Quien tenía un buen caballo, exhibía un buen caballo; quien tenía un mal caballo, lo disimulaba. El refrán fija ese código social sin ironía.
Cuándo se usa
Es un refrán de ponderación o contraste, mucho menos vivo que su espejo. Funciona en tres situaciones:
- En la plática ranchera, para alabar a un animal bien mantenido.
- En la conversación general, como complemento de «caballo de pobre, pobre caballo» para mostrar las dos caras de la moneda.
- En la crítica social, para señalar privilegios: «qué bueno que a ti te tocó caballo de rico, rico caballo; aquí somos de los otros».
No es habitual en contextos urbanos modernos, donde la referencia al caballo se ha vuelto más literaria que实用.
Ejemplo
—Mira ese alazán, parece de los de antes: lustroso, en herradura nueva y con su manta en la mañana fría. —Caballo de rico, rico caballo. No hay más.
Curiosidad lingüística
El refrán vuelve a apoyarse en el quiasmo —«caballo + rico / rico + caballo»— pero, a diferencia de su gemelo, aquí el cruce de palabras no produce ningún hallazgo. La fórmula se siente construida, casi calco de la anterior, y por eso muchos hablantes la perciben como una «inversión mecánica» del original. Es uno de los casos donde la simetría perfecta perjudica la musicalidad.
Variantes
- «Caballo de pobre, pobre caballo» (su gemelo verdadero, mucho más usado).
- «Perro de rico, rico perro» (mismo giro aplicado a otro animal doméstico).
- «A buen amo, buen caballo» (refrán castellano con la moraleja hecha explícita).
Fuente
- Pérez Martínez, Herón. Refranero mexicano (Academia Mexicana de la Lengua, edición en línea).