Caballo que cambia de manos, cambia de valor

Caballo que cambia de manos, cambia de valor

Caballo que cambia de manos, cambia de valor

Significado

Refrán sentencioso que advierte sobre el cambio de dueño del caballo: el animal que pasa de unas manos a otras pierde o gana valor según quién lo posea, no por sí mismo. Un jinete capaz saca de un caballo razonable más rendimiento del que sacaría un mal jinete; y al revés, un buen caballo mal llevado desmerece y se vuelve inseguro.

«Manos» aquí no es plural de «mano anatómica», sino plural figurado de dominio: el dueño, el jinete, la casa que lo cuida. El refrán apunta, por tanto, a la relación entre el animal y quien lo trata, no a una cualidad intrínseca del animal. Por eso un mismo caballo puede valer mucho o poco según las manos en que esté.

Aplicado fuera del establo, el refrán describe bien a personas,empleos o cosas cuyo rendimiento depende casi enteramente del ambiente: hay servidores, herramientas y hasta oficios que valen distinto según quién los administre.

Origen

Es un refrán mexicano del acervo hípico, registrado por Herón Pérez Martínez en su Refranero mexicano a partir del habla de haciendas y ferias de bestias. Herón Pérez Martínez lo califica de dicho sentencioso cuyo valor se agota en el sentido literal, y le reconoce la estructura paralelística bimembre («cambia de manos / cambia de valor») que lo hace fácil de recordar.

La idea, no obstante, es más antigua que su formulación mexicana: tiene equivalentes en la literatura clásica europea sobre la relación entre el amo y el animal, y en la reflexión moral sobre el peso del entorno. El refrán la reduce a una sola imagen equina.

Cuándo se usa

Es un refrán de mercado y de trato, válido en tres situaciones:

No es refrán urbano, pero su imagen es tan clara que se entiende sin problemas fuera del campo.

Ejemplo

El comprador se frotaba las manos frente al alazán: «Está en buen precio». El tratante sonrió: «Caballo que cambia de manos, cambia de valor. Si lo llevas con la misma mano que el dueño viejo, te irá de primera. Si no, no te fíes».

Curiosidad lingüística

El refrán condensa una reflexión etológica —el caballo es animal de costumbre,dependiente del jinete que lo educa— en una fórmula de cuatro palabras repetidas. La repetición de «cambia de» crea una paralelismo casi algebraico: la primera variación causa la segunda. Es uno de los refranes mexicanos donde la estructura sintáctica es la moraleja misma.

Variantes

Fuente

Caballo que cambia de manos, cambia de valor
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Categorías: C, Refranes de México · 25 de marzo de 2021

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Referencias