Caballo revolcado, es un caballo remudado
Caballo revolcado, es un caballo remudado
Significado
Refrán que afirma, en el léxico del campo, que un caballo que se ha apareado queda como nuevo. El verbo revolcar se aplica a la yegua que es cubierta por el garañón o por el semental, y el resultado —según la observación ganadera— es que el animal muestra mayor brío, mejor presencia, mayor energía. La palabra remudado (de remudar, cambiar) sugiere esa renovación: el caballo remudado es el que ha sido cambiado, sustituido por otro en mejores condiciones.
Pérez Martínez lo clasifica como sentencia declarativa: el refrán dice exactamente lo que enuncia, sin metáfora, y se sostiene en una observación empírica del corral. Su forma es bimembre, con rima consonante entre revolcado y remudado.
Origen
Es un refrán mexicano del léxico ganadero, documentado por Herón Pérez Martínez en su Refranero mexicano. Procede de las haciendas y ranchos del centro y norte de México, donde la ganadería equina era actividad central: las yeguas se apartaban para la monta, y la observación de su comportamiento posterior generó un cuerpo de saberes que se cristalizó en refranes.
La forma verbal revolcar, con su sentido de «tirar al suelo» o «derribar», aplicada a la cópula animal, es de uso corriente en el español rural mexicano, y figura en el Diccionario de mejicanismos de Francisco J. Santamaría.
Cuándo se usa
Es un refrán de uso ganadero y charro, propio de conversaciones entre criadores, vaqueros y aficionados a la charrería. Funciona también, en sentido metafórico, para celebrar la renovación de una persona: tras un cambio (un viaje, un descanso, un nuevo empleo) alguien vuelve remudado, como recién sacado del revolcadero. Es ajeno a contextos urbanos o formales.
Ejemplo
Después de la larga sequía, las yeguas volvieron al garañón y a los pocos meses andaban otra vez inquietas, inquietas, inquietas. El mayordomo lo dijo: caballo revolcado, es un caballo remudado.
Curiosidad lingüística
El par revolcado / remudado es un caso de paronomasia: dos palabras de sonido casi idéntico que se contraponen para reforzar el sentido de cambio. La rima consonante es lo que sostiene el refrán, y permite que la primera parte (la causa) desemboque en la segunda (el efecto). Este tipo de bimilembración es frecuente en los refranes rancheros mexicanos.
Variantes
- «El caballo revolcado es caballo remudado» (forma con artículo inicial).
- «Si quieres remudar, deja a tu caballo revolcar» (forma imperativa, Pérez Martínez F. 48, 49 y 90).
- «Yegua que no se revuelca, no se mejora» (paralelo genérico en lenguaje de corral).
Fuente
- Pérez Martínez, Herón. Refranero mexicano (Academia Mexicana de la Lengua, edición en línea).
- Santamaría, Francisco J. Diccionario de mexicanismos (1959).