Cuando el tiempo nos ayuda, los secos troncos retoñan
Cuando el tiempo nos ayuda, los secos troncos retoñan
Significado
Refrán ranchero que celebra el poder del momento favorable: cuando el temporal es bueno, hasta lo que parece muerto revive. La imagen es botánica —un tronco seco que, con la lluvia a tiempo, echa brotes nuevos— y funciona como metáfora de los renovadores del campo: el cambio de temporal, la humedad que llega en sazón, la lluvia que nadie esperaba.
El refrán se inserta en una familia de sentencias mexicanas del tipo «cuando el temporal es bueno, hasta los vaqueros paren» o «cuando el garañón es bueno, hasta los vaqueros se ubran», todas construidas con la figura retórica del colmo: se llevan las cosas al extremo para decir que en tiempos buenos todo funciona, incluso lo imposible.
Origen
Es un refrán mexicano documentado por Herón Pérez Martínez en su Refranero mexicano, con variantes recogidas en los fondos F. 90, 116 y 122. Procede del saber agrícola del altiplano y de las zonas semiáridas del centro-norte, donde la relación entre la lluvia y la brotadura de los árboles es una verdad agrícola elemental.
La estructura formal es de proposición temporal con resultado categórico: «cuando A, B». Pérez Martínez lo agrupa con otros refranes del ciclo agrícola en los que el cambio de temporal (la llegada de las aguas, el fin de la sequía) se presenta como llave mágica de la renovación.
Cuándo se usa
Es un refrán de observación esperanzada sobre el campo. Se usa cuando llega la lluvia tras la sequía, cuando una empresa o un negocio levanta después de un mal periodo, cuando una persona anciana recupera bríos. Funciona también como aliento moral en tiempos difíciles: «todavía puede retoñar, sólo falta el temporal». Es válido en contextos rurales, familiares, agrícolas; menos común en la conversación urbana.
Ejemplo
Llevábamos tres meses sin una gota. Una noche se vino la tormenta y a la semana siguiente las ramas pelonas del mezquite se llenaron de verde. —Cuando el tiempo nos ayuda, los secos troncos retoñan.
Curiosidad lingüística
La metáfora del tronco seco que retoña es universal: la Biblia la usa en Ezequiel 17 y la tradición grecolatina la recoge en múltiples autores. Lo específico del refrán mexicano es la conjunción con la noción de tiempo (en su sentido agrícola de «temporal») y con la cultura ranchera. La forma bimembre con verbo en presente (retoñan) le da tono de constatación, no de deseo.
Variantes
- «Cuando el tiempo ayuda, hasta los troncos secos retoñan» (forma más abreviada, Pérez Martínez F. 90, 116 y 122).
- «Cuando el temporal es bueno, hasta los vaqueros paren» (paralelo ranchero, del mismo campo paremiológico).
- «Cuando el garañón es bueno, hasta los vaqueros se ubran» (paralelo de la charrería).
- «Lloviendo y tronando, todo se va remediando» (paralelo genérico).
Fuente
- Pérez Martínez, Herón. Refranero mexicano (Academia Mexicana de la Lengua, edición en línea).