Cuando pienses manganear, no ensilles caballo brioso; si ensillas un socarrón, en él lazarás gustoso

Cuando pienses manganear, no ensilles caballo brioso; si ensillas un socarrón, en él lazarás gustoso

Cuando pienses manganear, no ensilles caballo brioso; si ensillas un socarrón, en él lazarás gustoso

Significado

Verso de la charrería que recomienda el caballo adecuado para la suerte del manganear, es decir, para echar el lazo a un toro o a un potro y derribarlo. La sentencia es técnica: para esa maniobra concreta, no conviene un caballo brioso (vivo, arrebatado, pronto al arranque), sino un caballo socarrón (astuto, ladino, entrenado en la difícil coordinación con el jinete y el lazo).

La forma es de estrofa de cuatro versos octosílabos con rima consonante en los versos pares (brioso / gustoso). Es, más que un refrán, un consejo rimado del repertorio charro, del tipo de los que los caporales recitaban en las academias y en los patios de entrenamiento.

Origen

Es un refrán mexicano documentado por Herón Pérez Martínez en su Refranero mexicano y clasificado por él como texto culto dentro del corpus ranchero. Procede de la charrería del altiplano central —probablemente de los estados de Jalisco, Zacatecas, Aguascalientes, Hidalgo, San Luis Potosí—, donde la suerte del manganear se trabaja en las academias desde el siglo XIX.

Pérez Martínez lo incluye entre las estrofas de cuatro versos del refranero mexicano, junto a otras composiciones análogas que circulaban en hojas sueltas, en cartillas de charrería y en la tradición oral de los potreros. La voz socarrón aparece ya en el Tesoro de la lengua castellana de Covarrubias (1611) con su sentido de «astuto, disimulado».

Cuándo se usa

Es un verso técnico de uso charrería, dirigido a jinetes en formación, en academias, en academias de manganear, y a los criadores que seleccionan animales para ese trabajo. En sentido figurado, se aplica a la elección de medios en una tarea difícil: para una maniobra arriesgada, mejor el colaborador ladino que el impetuoso. No es un refrán de conversación urbana.

Ejemplo

El muchacho quería ensillar el alazán, el más brioso del corral. El instructor le pasó el tordillo: —Cuando pienses manganear, no ensilles caballo brioso; si ensillas un socarrón, en él lazarás gustoso.

Curiosidad lingüística

La palabra manganear es mexicanismo plenamente documentado: del verbo manganear (echar el manganeo, esto es, lazar al toro o al potro), derivado de manga (tipo de lazo). La RAE la recoge con marca regional mexicana, y el Diccionario del español de México (DEM) confirma su uso restringido a la charrería. El refrán es, en realidad, un ejemplo de manual de instrucción versificado, género que en la cultura ranchera mexicana tuvo su edad de oro entre 1880 y 1940.

Variantes

Fuente

Cuando pienses manganear, no ensilles caballo brioso; si ensillas un socarrón, en él lazarás gustoso
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Categorías: C, Refranes de México · 25 de marzo de 2021

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Referencias