De los puercos, el que colee; de los caballos, el que puntee
De los puercos, el que colee; de los caballos, el que puntee
Significado
Refrán ranchero, gemelo inverso del anterior, que reordena los dos hemistiquios sin cambiar el contenido. La regla es la misma: en la piara, el cerdo que colea con fuerza es el preferido; en la manada, el caballo que puntea (que arranca, que tira adelante) es el deseado. La diferencia con su pariente es sólo de orden de presentación: se antepone el puerco, quizá porque el refrán arrancaba en el corral porcino y concluía con la elección del equino.
Pérez Martínez lo clasifica como sentencia ranchera y nota que su uso es estrictamente literal: el refrán casi nunca se aplica metafóricamente, y queda como uno de los consejos prácticos de la cría mixta (equinos y porcinos) que dominaba las pequeñas economías rurales.
Origen
Es un refrán mexicano documentado por Herón Pérez Martínez en su Refranero mexicano. Procede del mismo ámbito ganadero que su forma inversa: las haciendas y ranchos del altiplano central, donde los saberes del corral se transmitían de generación en generación en forma de sentencias rimadas.
La estructura con punto y coma entre los dos hemistiquios (no «y» como en su forma paralela) marca un giro en la lógica de exposición: el refrán presenta primero el criterio porcino y luego el ecuestre, lo que se percibe como una progresión de lo doméstico a lo más lucido.
Cuándo se usa
Es un refrán de charla ganadera, propio de porcicultores, charros, caporales y compradores. Se usa en el momento de seleccionar animales, en la feria, en el mercado, en la conversación de patio. Su uso metafórico es excepcional: el corral y la porqueriza son el único escenario natural del refrán. No es adecuado en contextos urbanos formales.
Ejemplo
—¿Cuál me llevo, compadre? —De los puercos, el que colee; de los caballos, el que puntee. Los demás, al rastro.
Curiosidad lingüística
La existencia de dos formas paralelas del mismo refrán, con los hemistiquios en orden inverso, es un fenómeno bien conocido en paremiología. La RAE y la Fundación Rafael del Pino documentan múltiples casos en los refraneros hispánicos: «A quien madruga, Dios lo ayuda» / «Dios ayuda a quien madruga»; «No es lo mismo predicar que dar trigo» / «No es lo mismo dar trigo que predicar». La forma «original» o «canónica» se discute caso por caso; en éste, la versión con «y» es la más documentada por Pérez Martínez.
Variantes
- «De los caballos, el que puntee, y de los puercos, el que colee» (forma paralela, con la conjunción y).
- «Puerco sin cola, puerco sin gracia; caballo sin arranque, caballo sin dueño» (paralelo genérico).
- «Buey que no colea, buey que no trabaja» (paralelo para ganado mayor).
Fuente
- Pérez Martínez, Herón. Refranero mexicano (Academia Mexicana de la Lengua, edición en línea).
- Real Academia Española. Diccionario de la lengua española (DLE).