De puerta abierta, perro gusgo y mujer descuidada, líbrenos dios
De puerta abierta, perro gusgo y mujer descuidada, líbrenos dios
Significado
Refrán ranchero que enumera tres peligros domésticos y los une en una sola plegaria. Perro gusgo (o guzgo) es el perro de hocico corto y respingado, tipo dogo o buldog, famoso por morder con fuerza y por no soltar la presa; en el léxico mexicano, gusgo se usa también para designar al perro bravucón, faldero y ladrador. La puerta abierta simboliza la falta de cuidado del hogar; la mujer descuidada, en el imaginario sexista de la sentencia, la vulnerabilidad femenina ante lo que la puerta abierta atrae.
La fórmula es de enumeración con plegaria final: tres términos unidos por comas, seguidos de un verbo en subjuntivo (líbrenos) dirigido a Dios. Es la estructura clásica del refrán maldición o refrán plegaria, abundantísimo en la literatura paremiológica castellana y novohispana («Líbreme Dios de un rayo…», «Dios nos libre de…»).
Origen
Es un refrán mexicano documentado por Herón Pérez Martínez en su Refranero mexicano, dentro del apartado de Refranes de la Mujer. Su forma lo emparenta con la larga tradición de los refranes de peligro doméstico que el Correas recoge desde 1627: «Perro, mujer y vidriera, fácil cosa es que den caída», «Mujer, viento y ventura, pronto se muda».
La voz gusgo se documenta en el Diccionario de Autoridades (1726) con el sentido de «perro de hocico romo, que tiene la nariz hacia arriba, como el dogo». Pérez Martínez lo incluye en su lista de refranes rancheros del altiplano central, donde la casa de adobe con puerta baja y el perro de presa eran los guardianes habituales de la vivienda.
Cuándo se usa
Es un refrán de advertencia doméstica, propio de conversaciones entre mujeres de campo, de consejos de madres a hijas, de pláticas entre familias rancheras. Se usa para recordar los tres grandes riesgos del hogar abierto: el perro que muerde, la visita inoportuna, la mala fama. En la cultura actual su uso es raro y decreciente por la carga sexista, pero pervive en la memoria oral y en la cita académica.
Ejemplo
La abuela revisaba la puerta al caer la tarde. —De puerta abierta, perro gusgo y mujer descuidada, líbrenos Dios. Y trancaba con el cerrojo.
Curiosidad lingüística
La palabra gusgo es un mexicanismo bien documentado: el Diccionario del español de México (DEM) lo recoge con el sentido de «perro de hocico corto», y la RAE lo acepta con marca regional. Su presencia en el refrán es fonéticamente sustantiva: la rima asonante -usgo / -uido (con descuidada) no es exacta, pero la aliteración de la /g/ y la /u/ le da al enunciado un ritmo áspero, muy del campo. El verbo final líbrenos (con tilde en la í tónica) es la forma etimológica del castellano antiguo, hoy en desuso en el habla coloquial.
Variantes
- «Líbreme Dios de puerta abierta, perro suelto y mujer confiada» (paralelo genérico castellano, Vocabulario de refranes de Correas, 1627).
- «Perro, mujer y vidriera, fácil cosa es que den caída» (paralelo castellano antiguo).
- «Casa sin perro, casa sin Dios» (pariente conceptual en favor del perro guardián).
Fuente
- Correas, Gonzalo. Vocabulario de refranes y frases proverbiales (1627).
- Pérez Martínez, Herón. Refranero mexicano (Academia Mexicana de la Lengua, edición en línea).
- Real Academia Española. Diccionario de la lengua española (DLE).