Donde hay saca y no pon, pronto se acaba el bolsón
Donde hay saca y no pon, pronto se acaba el bolsón
Significado
Donde sólo se saca dinero y nunca se pone (es decir, se repone), el caudal se agota sin remedio. El refrán describe con palabras de la contabilidad doméstica una verdad aritmética: si las salidas superan a las entradas durante mucho tiempo, el resultado es cero.
El bolsón —bolsa grande de cuero o tela donde se guardaban las monedas de a real o de a peso— era la alcancía del ama de casa. La imagen es nítida: el bolsón se vacía, suena hueco, y ya no alcanza para el pan de la semana.
Por extensión, el refrán se aplica a cualquier recurso que se consume sin renovarse: el tiempo, la paciencia, la salud, el crédito, la amistad. Quien sólo saca de ellos y nunca devuelve, los empobrece hasta volverlos inservibles.
Origen
Es un refrán castellano de tradición oral, documentado en los grandes refraneros hispánicos desde al menos el siglo XIX. La forma «donde hay X y no Y, pronto Z» es una construcción típica del refrán causal castellano, paralela a «Donde no hay harina, todo es mohina» y a «Donde no hay vergüenza, no hay buena vergüenza».
Luis Junceda lo incluye en su Vocabulario de refranes y frases proverbiales (1998) como ejemplo de la sabiduría económica del pueblo. Hoy se considera un refrán en desuso, pero su forma sigue viva en boca de quienes critican el gasto sin medida.
Cuándo se usa
Es un refrán de admonición económica, no de conversación galante. Se usa para regañar a quien gasta más de lo que gana, para advertir a un joven antes de que se arruine, o para criticar a un gobierno o a una familia que vive por encima de sus posibilidades. Funciona mejor en tono firme y directo, casi de predicador casero.
Ejemplo
La abuela veía a mi tío pedir prestado cada semana y le decía: «m’hijo, donde hay saca y no pon, pronto se acaba el bolsón. Un día no vas a tener ni para los frijoles».
Curiosidad lingüística
La palabra saca —con su eco de extracción minera o portuaria— y la palabra pon —imperativo directo, sin sujeto— forman un par rítmico perfecto: dos sílabas, dos verbos, dos acciones opuestas. El refrán se asienta en esa economía fonética: cuatro sílabas dicen la regla, y el resto sólo la redondea. La forma es tan ajustada que durante generaciones se ha usado también en su versión comprimida: «Saca y no pon».
Variantes
- «Donde hay saca y no pon, el bolsón se va al rincón» (variante que remata con imagen).
- «Saca y no pon, bolsa sin fondón» (forma más breve y rítmica).
- «Mucho saca y poco pon, bolsa al rincón» (variante que invierte la polaridad).
Fuente
- Junceda, Luis. Diccionario de refranes (1998).