El ganar es ventura y el ahorrar cordura
El ganar es ventura y el ahorrar cordura
Significado
El refrán establece una jerarquía entre dos modos de hacerse rico. Ganar es ventura: fortuna, casualidad favorable, soplo de la suerte. Uno gana a veces por un golpe de oportunidad que no controla —un negocio que se presenta, un encuentro providencial, una herencia inesperada—. Pero ahorrar es cordura: ejercicio deliberado de la voluntad, gobierno de uno mismo, prudencia sostenida día tras día.
La sentencia es nítida: lo primero, sin lo segundo, se evapora. El dinero que llega por ventura sin administración se gasta en otra ventura, y al final la bolsa queda igual de vacía. Sólo la cordura —el ahorro paciente— convierte la ganancia en patrimonio.
Por extensión, el refrán se aplica a dones recibidos sin esfuerzo: el talento natural, la buena familia, la salud heredada. Todo eso es ventura, y sólo se conserva si va acompañado de cordura —esfuerzo, cuidado, hábito—.
Origen
Es un refrán castellano antiguo, con forma de dístico pareado del tipo «A es X, y B es Y», una de las estructuras favoritas del refranero para contraponer lo fortuito y lo deliberado. La voz ventura —del latín ventura, lo que ha de venir— conserva aquí su matiz antiguo de «lo que viene dado por el destino» más que de «aventura».
Lo recogen los refraneros clásicos y modernos. Luis Junceda y José María Sbarbi lo incluyen como ejemplo de la moral económica popular que distingue entre la suerte y la prudencia. Hoy se considera en desuso en la conversación diaria, pero pervive en compilaciones y en boca de viejas generaciones.
Cuándo se usa
Es un refrán filosófico y sermoneador, típico del consejo de abuelos, del amigo prudente o del maestro de oficios. Se usa para moderar al recién enriquecido, para consolar al quejoso de su mala suerte, y para recordar que la inteligencia de una familia se mide más por lo que guarda que por lo que gana.
No es adecuado para contextos alegres: la boda, el bautismo, la herencia recibida. Es refrán de crisis, de balance, de Año Nuevo.
Ejemplo
El tío Pepe se sacó la lotería y en dos años volvió a la casilla de salida. Su hermano, en cambio, sin haber ganado nunca un peso extra, tenía la casa propia y los hijos estudiando. Como decía mi abuela: el ganar es ventura y el ahorrar cordura.
Curiosidad lingüística
El par ventura / cordura no es un par sinonímico ni antitético: es un par de categorías morales distintas. Ventura pertenece al orden del azar; cordura, al orden de la virtud. El refrán, al contraponerlas, hace una pequeña teología doméstica: lo que viene de fuera necesita lo que viene de dentro. Quien confía sólo en la ventura vive en el aire; quien construye sobre la cordura pone cimientos.
Variantes
- «Ganar es ventura, guardar es cordura» (forma más comprimida, usual en el habla).
- «El ganar es fortuna y el guardar es cordura» (variante con fortuna en lugar de ventura).
- «Ganar y no guardar, agua en cestos» (pariente metafórico, también castellano).
Fuente
- Junceda, Luis. Diccionario de refranes (1998).
- Sbarbi, José María. Diccionario de refranes (1922).