El dinero dios lo da, y los indios lo trabajan
El dinero dios lo da, y los indios lo trabajan
Significado
Refrán interétnico que describe con crudeza la economía colonial: el dinero lo pone el patrón —«Dios lo da», en una suerte de providencialismo que lo disfraza de mandato celeste—, y el trabajo que lo produce recae sobre los pueblos indígenas. Es, en el fondo, una declaración constatativa del sistema extractivo novohispano, no una queja ni una defensa: enuncia la estructura tal como era.
Su tono es ambiguo: puede leerse como aceptación resignada del orden colonial —«así son las cosas»— o como crítica velada, si quien lo pronuncia es un indígena o un observador sensible a la injusticia. La ambigüedad es lo que ha permitido que perviva en la memoria oral.
Formalmente tiene estructura bimembre: la primera parte atribuye el capital a la divinidad, la segunda adjudica el trabajo a los indios. La conjunción «y» no marca casualidad, sino consecuencia: el dinero fluye porque alguien lo trabaja.
Origen
Es un refrán mexicano registrado por Herón Pérez Martínez en su Refranero mexicano y considerado por la crítica paremiológica como uno de los enunciados más representativos de la conciencia interétnica del país. Aunque Pérez Martínez no precisa la fecha exacta, el refrán pertenece al acervo oral novohispano y decimonónico, y refleja la estructura económica que rigió desde la Conquista hasta bien entrado el siglo XX.
Su contexto de uso fue la hacienda, el obraje, la mina: lugares donde la mano de obra indígena generaba riqueza que se acumulaba en manos de los propietarios. La atribución del dinero a la divinidad no era casual: en el orden colonial, el cura y el encomendero hablaban en nombre de Dios, y ese lenguaje se infiltró en la lengua popular.
Es un refrán poco usado en la actualidad, aunque se conserva en refraneros académicos y en estudios de literatura oral.
Cuándo se usa
Es un refrán histórico y crítico, no de uso cotidiano. Aparece en:
- Estudios de literatura oral mexicana y antologías de Herón Pérez Martínez.
- Conversaciones sobre la estructura colonial y la economía de la Nueva España.
- Crítica cultural que examina refranes interétnicos, es decir, los que registran relaciones entre grupos étnicos distintos.
No es un refrán para usar a la ligera: su contenido es duro, y pronunciarlo fuera de contexto puede sonar a cinismo o a nostalgia colonial.
Ejemplo
El investigador hojeaba el refranero colonial y se detuvo en uno: «El dinero dios lo da, y los indios lo trabajan». Ahí estaba, en dos líneas, el resumen de tres siglos de economía novohispana.
Curiosidad lingüística
Herón Pérez Martínez clasifica este tipo de enunciados como refranes interétnicos: refranes que no se entienden sin atender a la relación entre dos grupos —en este caso, españoles y pueblos indígenas—. La forma «Dios lo da» no es teológica, sino ideológica: pone el capital fuera de discusión, como si fuera un don celestial, y desplaza la responsabilidad histórica del enriquecimiento al orden divino.
Variantes
- «El dinero Dios lo da, y al indio le toca trabajarlo» (forma expandida, con explicitación del sujeto).
- «Los españoles rezan, los indios trabajan» (pariente estructural, aún más crudo).
- «La plata viene de arriba, el trabajo viene de abajo» (forma despolitizada, de uso más general).
Fuente
- Pérez Martínez, Herón. Refranero mexicano (Academia Mexicana de la Lengua, edición en línea).