El dinero vale más que la ley
El dinero vale más que la ley
Significado
Es una queja condensada contra el poder del dinero: la ley se inclina ante el capital, los jueces se compran, los reglamentos se sortean, y el que tiene con qué pagar sale bien librado aunque la norma lo condene. La sentencia es una constatación cínica del funcionamiento real de la justicia, no una proclama moral.
El refrán pertenece a una constelación de enunciados similares en el refranero mexicano e hispano:
- «Poderoso caballero es don Dinero» (Quevedo).
- «Quien tiene dinero, tiene todo» (forma popular).
- «La ley es como la tela de araña: al rico no atrapa, al humilde lo enreda» (Pérez Martínez).
Su tono es de amargura más que de celebración. Quien lo pronuncia no admira el dinero: lo señala como la causa de que la justicia no funcione.
Origen
Es un refrán mexicano registrado por Herón Pérez Martínez en su Refranero mexicano y editado en línea por la Academia Mexicana de la Lengua. Aunque no se precisa fecha exacta, el refrán pertenece al acervo oral de los siglos XIX y XX, cuando la impunidad de los poderosos era tema cotidiano en pueblos y ciudades.
Su contexto natural fue la hacienda, el juzgado de paz rural, la negociación política del porfiriato: espacios donde el dinero determinaba las sentencias y donde los pobres sabían que la ley les sería adversa. La Revolución Mexicana de 1910 recogió esta clase de enunciados en corridos y hojas sueltas, porque el reclamo de justicia igualitaria estaba en el centro del movimiento.
Es un refrán poco usado en la conversación formal contemporánea, pero conserva vigencia en la crítica política y en la conversación cotidiana cuando se habla de casos notorios de impunidad.
Cuándo se usa
Es un refrán de denuncia social muy mexicano. Funciona en:
- Conversaciones sobre casos de corrupción o de injusticia.
- Crítica política contra la impunidad de funcionarios o empresarios.
- Diálogo entre personas que comparten la experiencia de que «la ley no es pareja».
No es adecuado en contextos donde se defienda la imparcialidad judicial —un discurso oficial, una defensa legal— porque el refrán niega precisamente esa imparcialidad.
Ejemplo
—Alguien debería investigar al diputado, hay pruebas de sobra. —¿Para qué? El dinero vale más que la ley. Mientras tenga con qué pagar abogados, no le van a hacer nada.
Curiosidad lingüística
El refrán es uno de los pocos que niegan la igualdad ante la ley de manera explícita. La mayoría de los refranes sobre la justicia adoptan una postura moral —«la ley es igual para todos»—; éste, en cambio, constata la distancia entre la norma escrita y la práctica. Esa inversión del moralismo convencional es lo que lo hace perdurar: a fuerza de ser cierto, no se ha podido dejar de repetir.
Variantes
- «Donde entra el dinero, sale la justicia» (forma equivalente, de uso común).
- «La ley se dobla, el dinero no» (forma más lapidaria).
- «Con dinero y sin vergüenza, se gana cualquier causa» (forma explícita, ranchera).
Fuente
- Pérez Martínez, Herón. Refranero mexicano (Academia Mexicana de la Lengua, edición en línea).