En tiempo de remolinos, la basura se levanta
En tiempo de remolinos, la basura se levanta
Significado
En tiempos de crisis o desorden social, gente indigna o de poco mérito logra ascender a puestos que antes le estaban vedados. La forma es la de un refrán sentencioso con estructura causal: «en tiempo de X, Y», donde X es la borrasca y Y es el ascenso de lo que debería quedarse abajo.
La metáfora es física y muy plástica: en un remolino, el viento arrastra hacia arriba la hojarasca, los papeles, la basura del suelo, cosas que en tiempo de calma permanecen abajo. Trasladado al terreno social, eso significa que en una revolución, una guerra civil, una crisis política o un simple cambio de régimen, los incapaces y los oportunistas trepan.
Rubio, glosado por Pérez Martínez, lo explica así: «se emplea para zaherir a quien no habiendo sido nadie por su condición siempre humilde, logra escalar un puesto de importancia por efecto de algún desorden, de alguna alteración en la marcha normal de la vida».
Origen
Es un refrán mexicano, documentado por Herón Pérez Martínez en su Refranero mexicano. Pérez Martínez lo cita en cuatro versiones (F. 66, F. 90, F. 116 y F. 105), lo que muestra su arraigo en el habla popular y la cantidad de matices que admite:
- «En tiempo de remolinos, la basura se levanta» (forma canónica).
- «En tiempo de remolino, hasta la basura sube».
- «En tiempo de remolino, se levanta la basura».
- «En tiempo de remolinos, la mera basura sube».
Esa proliferación de variantes es típica de los refranes políticos mexicanos, que se reescriben con cada generación de crisis. La Revolución Mexicana, los gobiernos posrevolucionarios y las sucesivas crisis electorales del siglo XX dieron al refrán contextos concretos en los que aplicarse: el arribismo priista, la «familia revolucionaria», los enriquecidos al amparo del poder.
Cuándo se usa
Es un refrán político y zahiriente. Funciona:
- Para comentar el ascenso de alguien de modesta o dudosa procedencia: «ése era barrendero y ahora es diputado: en tiempo de remolinos, la basura se levanta».
- En la crítica periodística, para señalar casos de oportunismo de crisis.
- En la conversación familiar, para comentar el ascenso social de un pariente sin mérito.
Por su carga política, conviene evitarlo en contextos donde pueda leerse como defensa del orden anterior (que era jerárquico y desigual). El refrán tiene una veta progresista implícita: lo que denuncia no es el ascenso en sí, sino el ascenso inmerecido en tiempos de desorden.
Ejemplo
—Mira nada más a ese sujeto: el año pasado vendía tamales en la esquina y ahora es regidor. —En tiempo de remolinos, la basura se levanta. Lo dice el dicho.
Curiosidad lingüística
El refrán construye su metáfora sobre la física de los torbellinos: en un remolino, el aire ascendente arrastra partículas livianas y las mantiene en alto mientras dura el vórtice; cuando el aire se calma, la basura vuelve a caer. Esa física elemental sirve de soporte empírico a una observación moral: los ascensos inmerecidos son inestables por naturaleza. Es uno de los casos en que la imagen meteorológica sostiene toda la sentencia.
Variantes
- «En tiempo de remolino, hasta la basura sube» (F. 66, F. 90, F. 132).
- «En tiempo de remolino, se levanta la basura» (F. 116).
- «En tiempo de remolinos, la mera basura sube» (F. 105).
Fuente
- Pérez Martínez, Herón. Refranero mexicano (Academia Mexicana de la Lengua, edición en línea).