Galgo que muchas liebres levanta, ninguna mata
Galgo que muchas liebres levanta, ninguna mata
Significado
El refrán describe la situación del perro galgo —perro de caza, ligero y de vista aguda— que se distrae con una pieza tras otra sin conseguir cobrar ninguna. La imagen es muy visual: el galgo ve una liebre, la levanta, se distrae con otra que sale a su paso, luego con una tercera, y al final del día vuelve a casa con la lengua fuera y las manos vacías. Levantar en el léxico de la caza significa sacar a la presa de su encame, ponerla en movimiento, y por extensión «iniciar la persecución».
La enseñanza, que vale para la caza y para la vida, es doble:
- Para la caza: el galgo que no sabe concentrarse en una sola pieza acaba corriendo mucho y cobrando poco.
- Para la vida: el que se dispersa entre muchos proyectos, muchos amores o muchos oficios, no termina ninguno. La ambición dispersa es enemiga del resultado.
El refrán pertenece a la familia de los refranes de la caza, que en el occidente europeo cobraron gran desarrollo por la importancia social de la actividad cinegética entre los siglos XIV y XVIII. De España pasaron a la Nueva España y de ahí al resto de América, donde el galgo y la liebre siguen siendo figuras reconocibles, sobre todo en el campo.
Origen
Es un refrán castellano de antigua circulación. Aparece en colecciones tempranas como las de Pedro Vallés (1549) y Gonzalo Correas (1627), con formas muy parecidas a la actual: «Galgo que muchas liebres levanta, ninguna mata». Su difusión posterior lo llevó a las principales lenguas romances: en italiano existe «Levriere che molte lepri alza, nessuna ammazza», en francés «Lévrier qui beaucoup de lièvres lève, n’en prend aucun». Esta extensión panrománica confirma su origen medieval común, probablemente de los siglos XIII-XIV, cuando la caza con galgo era deporte cortesano y por tanto materia de observación proverbial.
En México, Herón Pérez Martínez lo recoge en su Refranero mexicano y lo adscribe a la tradición que llegó con los colonizadores, aunque la fauna local permite también la lectura con liebres y conejos del campo mexicano, que en algunas zonas reciben el nombre de liebres en el habla rural.
Cuándo se usa
Es un refrán de crítica de la dispersión, perfectamente vigente. Se usa:
- En la educación, para reprender al estudiante que quiere aprender cuatro oficios a la vez.
- En la empresa, para recordar al equipo que dispersar recursos entre diez proyectos no asegura cerrar ninguno.
- En la vida sentimental, para señalar al que va de romance en romance sin consolidar ninguno.
- En la política, para criticar al gobernante que anuncia cien programas y no termina ninguno.
Pertenece a la conversación adulta, a la consejería del mayor, a la columna de opinión. Es refrán de diagnóstico, no de consuelo.
Ejemplo
El abuelo veía a su nieto apuntarse a tres talleres, dos deportes y un curso de idiomas a la vez, y le decía: «Mijo, galgo que muchas liebres levanta, ninguna mata. Escoge una cosa, termínala, y luego ya verás. Si no, acabarás cansado y sin nada que mostrar».
Curiosidad lingüística
El verbo levantar, en el sentido cinegético, es uno de los tecnicismos más antiguos del castellano: aparece ya en el Libro de la Montería de Alfonso XI (siglo XIV), y se ha mantenido vivo en la literatura de caza hasta hoy. La estructura del refrán es la de una proporción con doble negación: «muchas X levanta / ninguna mata». La hipérbole es deliberada: pocas veces la dispersión lleva a un cero absoluto, pero la exageración es la que da fuerza a la advertencia. Léxicamente, galgo designa en castellano a un perro concreto, de origen celta y árabe, y por extensión a todo perseguidor tenaz; por eso la fórmula ha sobrevivido al cambio de las modas cinegéticas.
Variantes
- «Galgo que muchas liebres levanta, ninguna mata; y si una sigue, ésa se le escapa» (forma ampliada, de Sbarbi).
- «Perro que mucho corre, nada cobra» (pariente conceptual, sin nombrar al galgo).
- «El que mucho abarca, poco aprieta» (el refrán castellano más cercano en sentido, ya del siglo XV).
Fuente
- Correas, Gonzalo. Vocabulario de refranes y frases proverbiales (1627).
- Pérez Martínez, Herón. Refranero mexicano (Academia Mexicana de la Lengua, edición en línea).
- Sbarbi, José María. Diccionario de refranes (1922).