Jalan más las mujeres que los coches
Jalan más las mujeres que los coches
Significado
Pertenece a la constelación de refranes mexicanos que comparan la fuerza de atracción femenina con la de animales o vehículos de tiro: las mujeres, en este caso, jalan (atraen, tiran, arrastran) más que los coches, es decir, más que cualquier carruaje.
El refrán apela al tópico «lo que vale para lo más vale para lo menos»: si la mujer puede más que el coche —que es más poderoso que la carreta, el buey o el caballo—, puede más que cualquier otra fuerza. Herón Pérez Martínez lo clasifica como refrán de origen ranchero y lo presenta como una variante exclamativa dentro de la misma familia paremiológica que «Jala más un rebozo que un caballo brioso» y «Jalan más dos chiches de mujer que una yunta de bueyes».
Su uso, como el de toda esta constelación, es explícitamente cosificador: reduce a la mujer a un objeto de tracción cuya potencia sexual se mide con vara animal. La comparación no es ingenua ni inocente: dice algo sobre el lugar que el imaginario ranchero asignaba a la mujer.
Origen
Es un refrán mexicano de origen ranchero, documentado por Herón Pérez Martínez en su Refranero mexicano y atribuido al colector oral Rubio, con fichas en las páginas 90, 109 y 122 del Refranero. La variante que el Refranero cita es: «hemos visto caer iglesias, cuánto más ese jacal», refrán de estructura «a fortiori» (si ha caído lo más, caerá lo menos) que pertenece a la misma lógica comparativa.
Su origen se sitúa en el México rural del siglo XIX y primera mitad del XX, en un contexto donde el coche (calesa, carruaje ligero) era un vehículo de uso cotidiano entre las familias acomodadas, y donde la imagen del coche tirado por caballos servía como referencia para medir la fuerza. La sustitución del coche por la yunta de bueyes, el caballo o la carreta produce variantes de la misma idea, todas con la misma estructura «más X que Y».
No se conoce fecha precisa de aparición. Su forma actual está documentada en el habla popular del siglo XX.
Cuándo se usa
Es un refrán pícaro, ranchero y anticuado, propio de la conversación entre hombres y del repertorio de los refranes chocarreros:
- En la cantina o en la sobremesa, para comentar con doble sentido el atractivo de una mujer.
- En el cortejo ranchero, como halago malicioso.
- En el análisis paremiológico, como ejemplo de la familia de refranes mexicanos que miden la atracción femenina con vara animal.
Su uso actual, fuera del estudio académico, es inaceptable por su carácter cosificador, y debe evitarse.
Ejemplo
—¿Y para qué quieres la troca nueva, si con la vieja llegas al pueblo? —Pos mire, compadre: jalan más las mujeres que los coches. Si a la troca vieja le pongo una mujer al lado, ya nadie la mira; con la nueva, en cambio…
Curiosidad lingüística
El refrán es una variante tipológica dentro de la familia «más X que Y»: lo que cambia aquí, respecto a las otras variantes, es el vehículo de comparación (coche en lugar de carreta, yunta o caballo). Eso lo sitúa cronológicamente: el coche (calesa, volanta, quitrín) es un vehículo postcolonial, lo que fecha el refrán con más precisión que otros de la misma familia.
Pérez Martínez ofrece como pariente conceptual el refrán «hemos visto caer iglesias, cuánto más ese jacal», citado en las mismas fichas (90, 109, 122). La relación es de estructura lógica más que de contenido: ambos refranes usan la comparación jerárquica para subrayar un extremo. En el caso del refrán de las mujeres y los coches, el movimiento es: «si las mujeres pueden más que los coches, imagina lo que pueden frente a cualquier otra cosa».
La palabra coche en el español mexicano del XIX y principios del XX designaba principalmente la calesa o el quitrin tirado por mulas, no el vehículo automóvil (que sólo se populariza en los años veinte del siglo XX). Esa precisión léxica ayuda a fechar el refrán.
Variantes
- «Jalan más las mujeres que los coches» (forma canónica).
- «Hemos visto caer iglesias, cuánto más ese jacal» (variante con la misma estructura lógica, sin contenido sexual, citada en las fichas 90, 109 y 122 del Refranero).
- «Jala más un rebozo que un caballo brioso» (pariente conceptual de la misma familia).
- «Jalan más dos chiches de mujer que una yunta de bueyes» (pariente conceptual).
Fuente
- Pérez Martínez, Herón. Refranero mexicano (Academia Mexicana de la Lengua, edición en línea).
- Rubio, Ángel. (s. f.).