La buena estampa de los caballos está en la troje

La buena estampa de los caballos está en la troje

La buena estampa de los caballos está en la troje

Significado

Afirma que la buena pastura hace un caballo bello. La troje —granero o almacén de forraje, voz de origen latino (truges) que el español conserva sobre todo en el habla rural mexicana y castellano-leonesa— es donde se guarda el maíz, la cebada, el zacate, la alfalfa con que se alimenta al ganado. Refrán ranchero, dice lo que enuncia: que un caballo bien alimentado se vuelve hermoso, brioso, lustroso.

El refrán es, en su lectura primera, agraria y ganadera: la calidad del animal depende del cuidado, no de la naturaleza. Y por extensión, se aplica a personas, oficios y empresas: lo que se cuida, prospera; lo que se abandona, se deteriora.

Forma parte de la constelación de Refranes de Animales y Refranes de México que el Refranero mexicano de Herón Pérez Martínez cataloga, dentro de una tradición oral donde el cuidado del ganado era metáfora permanente del cuidado de todo lo demás.

Origen

Es un refrán mexicano de origen ranchero, documentado por Herón Pérez Martínez en su Refranero mexicano. Su origen más probable está en el México rural del centro y norte del país, donde la cría de caballos (mestizos, de raza criolla, más tarde importados) era un signo de prestigio y un elemento central de la economía ganadera.

La troje es un término que la colonización española trajo consigo —del latín truges— y que se conservó vivo en el español de México, sobre todo en zonas rurales y rancheras, para designar el granero o el depósito de forraje. Su presencia en el refrán es, por tanto, una marca dialectal inequívoca del español mexicano.

No se conoce fecha precisa de aparición. El refrán pertenece al estrato más estable del refranero ganadero mexicano, y su forma actual está documentada en el habla popular desde al menos el siglo XIX.

Cuándo se usa

Es un refrán observacional y rural, de uso general:

Es un refrán didáctico y digno, sin malicia, útil para aconsejar sin ofender.

Ejemplo

El compadre presumía de su caballo flaco, y le dijo el viejo: «mire, la buena estampa de los caballos está en la troje. Llévele alfalfa, no promesas».

Curiosidad lingüística

El refrán es un caso notable de metáfora económica invertida: lo que en la ciudad sería «la buena presencia se gana en el gimnasio», en el rancho se gana en la troje. La trasposición del campo a la ciudad es automática: ambos refranes dicen que la inversión sostenida (en comida, en ejercicio) produce el esplendor visible.

La palabra troje tiene una historia etimológica interesante: del latín truges («grano almacenado»), pasó al castellano medieval y de ahí al español americano. En México conserva su sentido original mejor que en España, donde ha sido desplazada por granero o pajar. Su presencia en el refrán es, pues, un marcador cultural: el refrán no podría existir en el español de una ciudad moderna, porque la troje ya no forma parte de su paisaje.

La métrica es regular: dos endecasílabos con rima asonante en -oje / -oje, esquema que aparece en otros refranes de la misma familia (los de la llanura, la noche, la cosecha).

Variantes

Fuente

La buena estampa de los caballos está en la troje
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Categorías: L, Refranes de México · 25 de marzo de 2021

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Referencias