La pujanza del dinero, hace al indio barrigón

La pujanza del dinero, hace al indio barrigón

La pujanza del dinero, hace al indio barrigón

Significado

Afirma que el dinero lo trastorna todo: hasta al indio más modesto lo vuelve barrigón, es decir, próspero, satisfecho y, en clave moral, corrompido por la abundancia. El término barrigón —diminutivo de barriga— se usa aquí con valor irónico: el dinero no trae virtud, trae gordura, y la gordura, en la tradición ascética cristiana, se asocia a la gula, a la pereza y al abandono de las buenas costumbres.

El refrán se inscribe en una larga serie de paremias mexicanas que critican los efectos morales del dinero, sobre todo entre los grupos que, según el refranero, deberían mantenerse al margen de él: «A nadir de los indios, el demonio los hizo», «Indio rico, indio perdido». La imagen del indio barrigón es, a la vez, social (el indígena enriquecido que abandona su comunidad) y moral (el hombre que, sin preparación, recibe fortuna y la gasta en barriga y en vicios).

En la conversación actual, el refrán resulta incómodo y se cita más como testimonio de una mentalidad que como juicio vigente. La mayoría de los hablantes mexicanos contemporáneos lo reconocen pero no lo pronuncian en público, conscientes de su carga racista implícita.

Origen

Es un refrán mexicano, documentado en la tradición oral de los siglos XIX y XX y recogido por Herón Pérez Martínez en su Refranero mexicano, reeditado en línea por la Academia Mexicana de la Lengua. La figura del indio como sujeto de dichos críticos o paternalistas es un rasgo típico de la paremiología novohispana, que heredó de la Península la idea de que la riqueza súbita corrompe al que no tiene estructura para administrarla.

No se conoce con precisión la fecha de su primera documentación escrita, pero su tono, sus referentes y su lógica moral lo ubican con fuerza en el siglo XIX mexicano, cuando las Leyes de Reforma y la desamortización de los bienes eclesiásticos (1856-1861) crearon una pequeña clase de indígenas enriquecidos por la compra de fincas urbanas y rurales. La imagen del indio barrigón en el mercado de la Ciudad de México, gastando en comilona lo que había ganado en un solo negocio, se volvió un clisé de la caricatura política de la época.

Cuándo se usa

Es un refrán poco usado en la conversación pública, por su doble carga —moral y étnica— difícil de defender en el México contemporáneo. Aparece, sobre todo, en:

Quien lo pronuncia hoy debe asumir que está siendo leído por su audiencia tanto como escuchado.

Ejemplo

El abuelo, viendo al compadre recién llegado del norte con dinero en la bolsa, se reía y decía: «La pujanza del dinero hace al indio barrigón. A ver cuánto le dura la panza llena».

Curiosidad lingüística

El diminutivo barrigón es una muestra típica del uso del diminutivo irónico en la paremiología mexicana: lo que se presenta como menor (-illo, -ito, -ón terminado en -ón como aumentativo irónico) es, en realidad, un comentario que recorta la dignidad del sujeto. Es la misma operación que se hace en «caballito» (caballo viejo y flaco) o «hombrecito» (hombre sin autoridad).

Variantes

Fuente

La pujanza del dinero, hace al indio barrigón
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Categorías: L, Refranes de México · 5 de abril de 2021

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Referencias