La vergüenza en la mujer se conoce en el vestido

La vergüenza en la mujer se conoce en el vestido

La vergüenza en la mujer se conoce en el vestido

Significado

Asegura que la pudicia femenina se demuestra en el modo de vestir. La mujer recatada, según el código moral que el refrán recoge, se cubre, se tapa, no enseña; la mujer desenvuelta enseña el cuerpo, lleva ropas cortas, escotes pronunciados, telas transparentes. Para el moralista popular, el vestido es el termómetro de la vergüenza: basta mirarlo para saber cuánto le queda a quien lo lleva.

Herón Pérez Martínez lo glosa con una fórmula llana: «es bonito estrenar», es decir, el refrán expresa, en su nivel más ingenuo, el gusto por estrenar y por mostrar la ropa nueva, y en su nivel más doctrinario, la vigilancia social sobre la conducta femenina a través de un código indumentario.

La lectura contemporánea de este refrán es, casi siempre, crítica: la mayoría de los hablantes actuales lo reconocen como una expresión de la moral patriarcal que medía el valor de la mujer por su capacidad de cubrirse. Pervive, sobre todo, en el recuerdo de las personas mayores, en la crónica costumbrista y en el estudio de la paremiología sexista.

Origen

Es un refrán mexicano de origen ranchero, documentado por Herón Pérez Martínez en su Refranero mexicano y reeditado en línea por la Academia Mexicana de la Lengua. La idea de que la pudicia se mide por la ropa tiene una larguísima tradición en el mundo cristiano medieval y moderno: la literatura ascética, los sermonarios y los manuales de confesores del siglo XVI castellano asocian repetidamente la honestidad femenina con el «vestido modesto».

En la sociedad rural mexicana de los siglos XIX y XX, la indumentaria femenina se regulaba de manera estricta: cubrirse la cabeza, no llevar los brazos al aire, no enseñar los tobillos eran normas que las mujeres honradas acataban y que las liberadas desatendían. El refrán condensa esa vigilancia colectiva en una fórmula breve y, a la vez, la convierte en prueba de cargo: si la mujer no se cubre, es que le falta vergüenza.

La Academia lo incluye en la categoría de Refranes de México y, secundariamente, en la de Refranes de la Mujer, y lo considera un refrán arraigado en la oralidad rural, hoy en retroceso en la conversación pública.

Cuándo se usa

Es un refrán en desuso en la conversación pública contemporánea, y cuando se cita suele ser:

Quien lo pronuncia hoy, en serio, se expone a la crítica inmediata de los oyentes. En contexto festivo, funciona como guiño generacional.

Ejemplo

La señora, viendo a la joven del pueblo llegar al mercado con un vestido corto, le dijo a su comadre: «La vergüenza en la mujer se conoce en el vestido. Bonito modo de presentarse en domingo».

Curiosidad lingüística

El refrán adopta la forma lógica de una proposición categórica: «la vergüenza… se conoce en… el vestido». La cópula se conoce sustituye a un verbo más explícito (se mide, se prueba, se demuestra), lo que deja el juicio a cargo del oyente. Es una forma de censura indirecta: el refrán no dice «la mujer sin vestido es desvergonzada»; dice «en el vestido se la conoce», y deja al interlocutor la tarea de hacer la conexión.

Variantes

Fuente

La vergüenza en la mujer se conoce en el vestido
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Categorías: L, Refranes de México · 25 de marzo de 2021

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Referencias