Mejor es pan duro que ninguno

Mejor es pan duro que ninguno

Mejor es pan duro que ninguno

Significado

Recuerda que no conviene despreciar algo necesario, por muy modesto que sea. El pan duro —el pan que se ha secado, que se ha quedado tieso, que ya no es fresco— sigue siendo pan, y comer pan duro es infinitamente mejor que no comer nada. La fórmula es una declaración de realismo y de austeridad, y sirve de consuelo a quien vive en la estrechez y de aviso a quien, por orgullo, rechaza lo que tiene a su alcance.

La forma es la de un refrán bimembre con rima consonante (duro/ninguno) y una estructura comparativa sencilla: mejor es X que Y. La elección de «ninguno» —la negación total— en lugar de «ningún otro» le da al refrán su fuerza retórica: el pan duro gana, incluso, al vacío absoluto de la mesa.

El refrán entronca con la vieja doctrina de la substitución del bien según la cual, cuando no es posible acceder al bien pleno, es razonable conformarse con el bien menor antes que con la carencia total. La fórmula es, en el fondo, una ley de la subsistencia: en coyunturas de hambre, de guerra o de pobreza, la modestia se vuelve virtud cardinal.

En la conversación actual se usa, sobre todo, en:

La Academia lo incluye en la categoría de Refranes de Alimentos —y, secundariamente, en la de Refranes Interétnicos— y lo califica de en desuso en la conversación pública, aunque plenamente reconocible.

Origen

Es un refrán castellano de raíz antigua, documentado en los refraneros de los siglos XVI y XVII. Gonzalo Correas lo recoge en su Refranero (1627) bajo la forma «Mejor es pan duro que ninguno», y Luis Junceda lo cita en su Vocabulario de refranes y frases proverbiales (1998). La figura del pan duro como pan real, pan válido se reitera en decenas de paremias castellanas: «Pan de ayer, pan de hoy», «A falta de pan, buenas son tortas», «Pan con pan, comida de enanos».

En la tradición mexicana, la Academia lo incluye en la categoría de Refranes de Alimentos y —secundariamente— en la de Refranes Interétnicos, por su vigencia en comunidades rurales e indígenas. La pervivencia se debe a la fuerza de la imagen y a la vigencia de la economía de subsistencia en buena parte del campo mexicano.

Cuándo se usa

Es un refrán en desuso en la conversación coloquial, pero vigente en:

Su tono es didáctico y consolador, y su uso casi siempre lleva una inclinación de cabeza.

Ejemplo

La abuela, viendo al nieto dudar entre aceptar un trabajo modesto o esperar a otro mejor, le dijo: «Mijo, mejor es pan duro que ninguno. Si tienes para comer, no vas a estar dependiendo de nadie. Después, si sale algo mejor, lo tomas».

Curiosidad lingüística

El adjetivo duro aplicado al pan es una observación casi técnica: el pan, al secarse, pierde la miga blanda y se vuelve duro de mascar, pero conserva el valor nutritivo y la capacidad de saciar. La elección léxica es la que le da al refrán su fuerza descriptiva: el refrán no dice «mejor es pan viejo», dice «mejor es pan duro», lo que es una manera de subrayar la naturaleza del problema (la dureza de la textura) y, al mismo tiempo, la conveniencia de aceptarlo. La elección de duro en lugar de «seco» o «rancio» es, además, la que le da al refrán su fuerza mnemotécnica y su fuerza rítmica.

Variantes

Fuente

Mejor es pan duro que ninguno
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Categorías: M, Refranes de Alimentos · 20 de marzo de 2021

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Referencias