8 Refranes para la Primavera
La primavera es la estación que más refranes ha inspirado en la cultura popular. El campo renace, los días se alargan, los animales se reproducen, las bodas se acercan, y el lenguaje de la sabiduría popular se llena de imágenes de brote, flor y fruto. Esta selección reúne ocho refranes castellanos y mexicanos que condensan lo que la primavera ha significado durante siglos para quienes viven —o vivían— de la tierra y del calendario.
1. «En abril, aguas mil»
El refrán castellano por excelencia sobre la primavera. Advierte que abril es el mes más lluvioso del año, y que las lluvias de esos días son las que garantizan las cosechas de mayo y junio. Se usa también en sentido figurado: cuando las cosas se complican, se dice que «estamos en abril».
2. «Agua de marzo, peor que de todo el año»
Subraya que las lluvias de marzo, aunque las carga el diablo en el refrán («carguita de agua y viento»), son las peores del calendario rural: llegan cuando aún hace frío, después de meses de seca, y perjudican a los cultivos recién nacidos. La aparente maldad de marzo se repite en muchos refranes campesinos.
3. «Marzo ventoso y abril lluvioso, hacen a mayo florido y hermoso»
La secuencia meteorológica perfecta: viento en marzo para airear la tierra, lluvia en abril para abonarla, flor en mayo como recompensa. Es un refrán agrícola de gran optimismo, que confía en que la naturaleza sigue un orden reconocible y recompensante.
4. «La primavera, la sangre altera»
Versión castellana del latín «ver nouum, ver vetus» y del italiano «primavera, sangue altera». Afirma que el renacer de la naturaleza despierta los apetitos del cuerpo, sobre todo el amoroso. Es un refrán de evidente contenido erótico, y por eso mismo se repite con un guiño cómplice cada vez que alguien observa la proliferación de parejas en los parques en abril y mayo.
5. «En mayo, cada borrico carga su hijo al lado»
Refrán costumbrista que describe la época de cría de los équidos. En mayo nacen los pollinos, y la imagen —la madre con su cría al costado— se usa también para hablar de familias con niños pequeños a cuestas. El tono, como en tantos refranes del campo castellano, es de observación neutra más que de crítica.
6. «Por San Marcos (25 de abril), el labrador echa el grano al surco»
Refrán agrícola del calendario cristiano. El 25 de abril, San Marcos, marca el inicio tradicional de la sementera tardía. El refrán fija la fecha de una operación agrícola crítica y muestra cómo el santoral organizaba la vida rural antes de los calendarios modernos.
7. «El que en mayo no se ha calentado, en junio se ha quemado»
Variante de una larga familia de refranes sobre el aumento brusco de las temperaturas entre mayo y junio. Tiene la estructura lógica del razonamiento práctico: quien no se ha preparado para el calor en mayo, sufrirá los rigores de junio. Se usa también en sentido figurado: quien no actúa a tiempo, paga después.
8. «Quien planta un árbol en primavera, en otoño recoge su sombra»
Reflán mexicano moderno, atribuible a la tradición oral del altiplano. Recoge una idea universal —el esfuerzo de hoy es el bienestar de mañana— y la viste con la imagen del árbol, que en la cultura mexicana simboliza la vida, la familia y la continuidad. Es uno de los refranes más citados en campañas educativas y escolares.
Por qué importan estos refranes
La primavera no es solo un fenómeno meteorológico: es una estructura cultural que durante siglos ordenó la vida de las sociedades agrícolas hispanas. Estos refranes no describen el tiempo: lo interpretan, lo integran en la vida humana y lo convierten en saber compartido. Por eso siguen vigentes, doscientos o quinientos años después de su formulación.
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