Cuando el tecolote canta, el indio muere; no es cierto, pero sucede

Cuando el tecolote canta, el indio muere; no es cierto, pero sucede

Cuando el tecolote canta, el indio muere; no es cierto, pero sucede

Significado

Afirma que las casualidades se acumulan hasta parecer destino. La imagen parte de una creencia de los antiguos mexicanos —recogida por Sahagún— según la cual el canto del búho (del tecolotl en náhuatl) era presagio de muerte. La fórmula del refrán da un paso más: aunque nadie pueda probar la relación causal, la coincidencia se repite tantas veces que termina siendo tomada por ley.

La forma es la de un refrán bimembre seguido de un paréntesis correctivo: una primera parte sentenciosa —«cuando el tecolote canta, el indio muere»— y un segundo movimiento que la matiza —«no es cierto, pero sucede»—. Esa doblez lo hace particularmente mexicano: la inteligencia de la corrección convive con la resignación ante el hecho observado.

Origen

Es un refrán mexicano documentado por Herón Pérez Martínez en su Refranero mexicano, a partir de encuestas orales recogidas durante el siglo XX en el altiplano. Pérez Martínez lo encuadra entre los refranes de origen prehispánico sobrevivientes en el habla popular, y anota que la primera parte —«cuando el tecolote canta, el indio muere»— se documenta ya en los informantes más antiguos.

El fondo cultural es de raíz mesoamericana: en la cosmovisión náhuatl, el tecolotl era un ave de mal agüero, mensajera de la muerte y asociada al inframundo. La persistencia de esa creencia en el imaginario colectivo, ya cristianizado y mestizo, es la que sostiene la segunda parte —«no es cierto, pero sucede»—, que es típicamente mexicana en su mezcla de incredulidad y aceptación.

Cuándo se usa

Es un refrán de mal agüero y de fatalismo cariñoso. Se usa cuando algo malo ha pasado y se busca, no tanto explicarlo, como encajarlo en la tradición: «no es cierto, pero sucede». Funciona también como aviso: si se escucha un tecolote cerca de la casa, alguien está por morir. No es un refrán para contextos alegres ni para conversaciones científicas.

Ejemplo

—Doña Carmen, ¿sabía usted que anoche se oyó un tecolote en la esquina? —Ay, hijo, ya lo decía mi abuela: cuando el tecolote canta, el indio muere. No es cierto, pero sucede. Habrá que encomendarse.

Curiosidad lingüística

Es uno de los refranes mexicanos que mejor ilustran la doble verdad de la cultura popular: una verdad «oficial» (la refutación: no es cierto) y una verdad «viva» (la confirmación: pero sucede). Esa estructura parentética es una marca de la oralidad mexicana, y aparece en otros refranes del mismo acervo, como variantes de «Quien bien te quiere te hará llorar» con correctivos parecidos.

Variantes

Fuente

Cuando el tecolote canta, el indio muere; no es cierto, pero sucede
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Categorías: C, Refranes Interétnicos · 7 de septiembre de 2021

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Referencias