Donde fueres, haz lo que vieres
Donde fueres, haz lo que vieres
Significado
Recomienda acomodarse a las costumbres del país o lugar en que uno se encuentra, en vez de mantener tercamente los usos propios. Quien viaja o llega a una comunidad ajena sale mejor parado si observa antes de actuar y, sobre todo, si imita lo que hacen los demás: cómo saludan, cómo comen, cómo visten, cómo se divierten.
En el fondo late una enseñanza de pragmatismo social: singularizarse por mantener las formas de origen sólo sirve para llamar la atención y para hacerse antipático. El refrán distingue dos figuras, el visitante rígido y el que se adapta, y elige claramente al segundo. La fórmula «adonde fueres, haz lo que vieres» se convirtió por eso en una regla de cortesía internacional, citada tanto por diplomáticos como por turistas despistados.
En versión algo más cruda, el refrán admite también la lectura de conformismo oportunista: haz como todos, no destaques, no molestes. Esta segunda lectura es la que critican los espíritus más independientes, que prefieren mantenerse fieles a sus convicciones aunque resulten incómodas.
Origen
Es un refrán castellano muy antiguo, emparentado con la fórmula latina «Quidquid id est, timeo Danaos et dona ferentes» en su versión práctica de «no levantes ampollas donde vayas». Lo recogió por escrito el refranero de Pedro Vallés en 1549, y desde entonces figura en cuantos repertorios se han publicado. El CVC lo cita con el número de ficha 32456.
Su difusión se apoya en una estructura rítmica impecable: dos hemistiquios heptasílabos con rima consonante (vières / vieres) y un indefinido genérico («lo que vieres») que da al consejo un aire de prudencia universal. La fórmula tiene además un parentesco evidente con el italiano «Paese che vai, usanza che trovi» y con el portugués «Onde fores, faz o que vires», lo que sugiere un tronco común en la cultura popular romances.
En México se usa todavía como regla de buena educación para invitados, visitantes y, sobre todo, para quien se incorpora a un trabajo o a una familia ajena. Es uno de los refranes que las abuelas mexicanas citan cuando un nieto llega a una casa desconocida y comete el error de corregir la forma en que sirven el café o pelan los tomates.
Cuándo se usa
Es un refrán de buena crianza, no de sumisión. Funciona muy bien como consejo a un hijo que se muda a otra ciudad, a un trabajador que entra a una empresa nueva, a un extranjero que llega a un pueblo de provincia. Se aplica también al turista, al invitado largo y, en general, a quienquiera que pueda perturbar la paz ajena con sus manías.
No es adecuado, en cambio, cuando lo que se observa en el lugar es algo injusto o dañino: si «lo que se ve» incluye discriminación, violencia o abuso, el refrán no autoriza a participar de ello. Adaptarse no significa traicionar la propia conciencia.
Ejemplo
—Mañana empiezo en la nueva oficina y estoy nervioso. —Tranquilo, hijo: donde fueres, haz lo que vieres. Observa a tus compañeros el primer día, imita su tono, y en una semana ya te sentirás parte.
Curiosidad lingüística
El refrán es uno de los paradigmas de la paremia condicional-imperativa del español: una cláusula de lugar («donde fueres») seguida de un mandato («haz lo que vieres»). Esta estructura se repite en decenas de refranes castellanos («Adondequiera que vayas, oye lo que no sabes», «Allá van leyes do quieren reyes») y es uno de los moldes formales más reconocibles del refranero.
Variantes
- «A donde fueres, haz lo que vieres» (forma con la preposición «a» explícita).
- «En cada tierra, su uso» (variante sinonímica, recogida también en el Refranero multilingüe del CVC).
- «Cuando a Roma fueres, haz como vieres» (forma con la referencia culta a Roma, frecuente en pláticas formales).
Fuente
- CVC (Instituto Cervantes). Refranero multilingüe.