Ése es rico de vero, que con lo suyo está contento
Ése es rico de vero, que con lo suyo está contento
Significado
El refrán define la verdadera riqueza no por la cantidad de bienes, sino por la capacidad de estar contento con lo que se tiene. Quien se conforma con lo suyo —«con lo suyo está contento»— es, en la lógica de la paremia, el único rico verdadero: «rico de vero», expresión anticuada donde vero es una forma arcaica y popular de «verdad» que sobrevive en algunas regiones de habla hispana.
El refrán asume una posición filosófica clara: la descontento permanente arruina al que mucho tiene, mientras que el que se conforma con poco vive mejor. La fórmula es una defensa del contento como forma de vida y como medida de la prosperidad, contra la obsesión por la acumulación.
Por su parte, «de vero» tiene sabor rural y antiguo: es una variante de «de veras» que aparece en el habla popular de varias regiones de México y de la Península, sobre todo entre personas mayores. La combinación con el verbo «estar contento» le da al refrán un aire de sentencia bíblica, como si el sabio campesino resumiera en una línea el Sermón de la Montaña y el Eclesiastés.
Origen
Es un refrán castellano de antigua circulación. Forma parte de la amplia familia de refranes que contraponen «rico de verdad» a «rico de dinero», presente ya en los refraneros del siglo XVI y XVII. Gonzalo Correas, en su Vocabulario de refranes y frases proverbiales (1627), recoge una versión muy cercana: «Rico de veras, el que está contento con su hacienda». La forma con vero por verdad es la propia del habla popular, y la versión mexicana, recogida en el altiplano, mantiene ese sabor arcaizante.
En la tradición cristiana el tema es constante: san Pablo escribió que «el contentamiento con lo que se tiene es gran ganancia» (1 Timoteo 6, 6), y los moralistas españoles del Siglo de Oro —Granada, Márquez, Malón de Chaide— convirtieron esa idea en tópico. El refrán es la versión popular, en una sola línea, de esa tradición teológica.
Cuándo se usa
Es un refrán de sabiduría moral, dirigido a quien se queja de lo que tiene o vive comparándose con el vecino. Se usa:
- En la sobremesa, cuando alguien se lamenta de su sueldo o de su casa.
- En la educación de los hijos, para frenar la envidia infantil.
- En la reflexión adulta, en momentos de crisis económica o personal.
No es refrán de resignación pasiva, sino de contento activo: el que está contento con lo suyo no es porque no aspire, sino porque ha aprendido a poner la medida correcta en sus deseos. En la lectura cristiana, el contento es una virtud; en la lectura estoica, una elección; en el refrán, una descripción del hombre verdadero.
Ejemplo
El abuelo veía a su nieto quejarse del coche del vecino y le decía: «Mira, mijo, ése es rico de vero, que con lo suyo está contento. Tú tienes salud, tienes trabajo, tienes casa y tienes quién te quiera. ¿Qué más quieres?».
Curiosidad lingüística
La fórmula «rico de vero» es un caso notable de arcaísmo conservado en la lengua popular. Vero, en castellano medieval, era una forma coloquial de «verdad» (del latín verum), y aunque desapareció del registro culto, sobrevivió en el habla rural y en los refranes. Léxicamente, el refrán es también un ejemplo de definición por subordinada: el primer término («ése es rico de vero») se explica mediante la subordinada adjetiva («que con lo suyo está contento»). Esta estructura, frecuente en los refranes, da al dicho un aire sentencioso: parece sacado de un catecismo o de un libro de filosofía.
Variantes
- «Rico de veras, el que está contento con su hacienda» (Correas, 1627, forma más antigua).
- «Más vale contento que rico» (forma más breve, de uso actual).
- «Quien está contento, ése es rico» (pariente conceptual, casi idéntico en estructura).
Fuente
- Correas, Gonzalo. Vocabulario de refranes y frases proverbiales (1627).
- La Santa Biblia.