Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?; jarrito viejo, ¿dónde te aventaré?
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?; jarrito viejo, ¿dónde te aventaré?
Significado
Dicho popular que en forma de dos preguntas contrastadas expresa la diferencia de trato entre lo nuevo y lo viejo. Lo nuevo recibe atenciones y cuidados («¿dónde te pondré?» —buscándole el mejor lugar—), mientras que lo viejo se arrumba sin miramientos («¿dónde te aventaré?» —tirándolo en cualquier parte—).
Se aplica tanto a objetos como a personas: refleja la tendencia humana a valorar lo novedoso y despreciar lo familiar o envejecido. El refrán se atiene al doble tópico latino: omnia nova placent (todo lo nuevo agrada) y consueta vilescunt (lo acostumbrado aburre).
Origen
El refrán está recogido en el Refranero mexicano de Herón Pérez Martínez (Academia Mexicana de la Lengua) y en Paremiología, dichos y refranes de Francisco Ballesteros García (1993). La imagen del jarrito de barro es típicamente mexicana: la alfarería popular como metáfora de la condición humana.
Cuándo se usa
Para criticar a quien valora más lo nuevo que lo realmente útil, o para quejarse de haber sido reemplazado por algo más reciente. También se dice con nostalgia al ver cómo lo antiguo se desecha sin consideración.
Ejemplo
—Desde que se compró el celular nuevo, el viejo está tirado en un cajón. —Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?; jarrito viejo, ¿dónde te aventaré? Así es la gente.
Curiosidad lingüística
La estructura del refrán son dos interrogaciones paralelas que contrastan «nuevo/viejo» y «pondré/aventaré». «Aventar» es mexicanismo por «tirar, arrojar». La rima entre «pondré» y «aventaré» refuerza la oposición.
Variantes
- «Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?» (forma abreviada).
Fuente
- Pérez Martínez, Herón. Refranero mexicano. Academia Mexicana de la Lengua.
- Ballesteros García, Francisco. Paremiología, dichos y refranes. 1993.