Lo bueno poco dura

Lo bueno poco dura

Lo bueno poco dura

Significado

Recuerda que las cosas buenas —la dicha, la salud, el amor, la fortuna, la paz— tienden a ser breves. La observación es doble: por un lado, la duración de lo placentero es, por naturaleza, más corta que la de lo ingrato; por el otro, lo bueno se desgasta y se acaba, y eso forma parte de su valor. Si durara demasiado, dejaría de ser novedad, de sorprender, de conmover.

El refrán está emparentado con una visión clásica de la condición humana: abundan más las penas que las alegrías, y cuando llega el gozo hay que saber administrarlo. No es un refrán pesimista en el sentido de negar la alegría, sino realista en el sentido de aceptar que la alegría se acaba y de que, por eso mismo, vale la pena aprovecharla mientras dura.

En la conversación actual se usa, sobre todo, en tres situaciones:

Origen

Es un refrán castellano de raíz antigua. Aparece ya en la poesía de cancionero del siglo XV y se reitera en los refraneros de los siglos XVI y XVII. Gonzalo Correas lo recoge en su Refranero (1627) con la forma «Lo bueno, si breve, dos veces bueno», donde la brevedad se presenta como una ventaja y no como una desgracia. Luis Junceda cita en su Vocabulario de refranes y frases proverbiales (1998) la versión «Lo bueno poco dura, y lo malo, aun más» como remate humorístico.

En la tradición mexicana, la Academia lo incluye en la categoría de Refranes de Felicidad y lo califica de poco usado en la conversación pública, aunque plenamente reconocible. Su pervivencia se debe a la fuerza de la afirmación y a su utilidad como consuelo y advertencia en una sola fórmula.

Cuándo se usa

Es un refrán poco usado en la conversación coloquial, pero vigente en:

Su tono es reflexivo y un punto melancólico, lo que lo hace apto para contextos de cierre más que de apertura.

Ejemplo

La abuela, despidiendo al nieto que se iba a trabajar a Monterrey, le dijo: «Mijo, lo bueno poco dura. Estos meses contigo en la casa se acaban, pero me los voy a guardar mientras viva».

Curiosidad lingüística

El refrán, en su brevedad, es una sentencia elíptica: el verbo dura lleva el peso de la frase, y el adverbio poco lo matiza. La elipsis del complemento («poco dura» —poco dura en el tiempo) es lo que le da al refrán su aire sentencioso y su facilidad para ser completado por el oyente. Cada hablante, al escucharlo, le pone su propio objeto: el amor, la salud, el dinero, la juventud, la amistad.

Variantes

Fuente

Lo bueno poco dura
Comparte la imagen del refrán: Lo bueno poco dura
Categorías: L, Refranes de Felicidad · 20 de marzo de 2021

Otros Refranes de Refranes de Felicidad

Referencias