Muchos pocos hacen un mucho

Muchos pocos hacen un mucho

Muchos pocos hacen un mucho

Significado

El refrán predica una aritmética elemental: la suma de muchas cantidades pequeñas acaba produciendo una cantidad grande. Lo que se desprecia por su tamaño individual —un centavo, un minuto, un grano, una palabra, un gesto— se vuelve considerable cuando se multiplica por el número de veces que se repite.

En el plano económico, el refrán ampara al jornalero que ahorra monedas pequeñas, al ama de casa que retiene las sobras, al tendero que anota los pagos menudos. Lo que no se nota en el día se ve al cabo del mes; lo que no se nota en el mes se ve al cabo del año.

En el plano moral, el refrán adopta un segundo sentido, también muy importante en la tradición castellana: muchos pocos males pequeños —una mentira piadosa, un robo insignificante, una mala palabra repetida— acaban formando un mucho de mal. Lo mismo con las virtudes pequeñas. El refrán, sin decirlo, contiene una advertencia moral: la suma no perdona.

Por eso el refrán tiene un uso ambivalente: elogia al que junta y avisa al que descuida lo menudo.

Origen

Es un refrán castellano antiguo, con paralelos exactos en otras lenguas romances —en italiano «Tanti pochi fanno un assai», en portugués «Muitos poucos fazem um muito»—. La estructura «muchos X hacen un Y», donde X se repite, es típica del refranero que trabaja con la gradación numérica: «Muchos árboles impiden ver el bosque», «Muchos pocos amores hacen un gran amor».

Lo registran los refraneros hispánicos de los siglos XIX y XX, y se considera un refrán de uso actual, citado con frecuencia en la educación financiera y en los discursos morales sobre el esfuerzo continuado. Herón Pérez Martínez lo incluye en su Refranero mexicano como ejemplo de refrán de doble filo, válido tanto para el ahorro como para la prudencia moral.

Cuándo se usa

Es un refrán didáctico y versátil. Se usa para animar al ahorrador modesto, para alertar sobre los vicios pequeños, para animar al que avanza paso a paso en una empresa larga. Es propio de la educación de los hijos, del consejo de los mayores, de la plática del cura de pueblo. Funciona también en sentido irónico —«muchos pocos retrasos hacen un mucho de retraso»—.

Ejemplo

El muchacho miraba la alcancia y le parecía que nunca iba a juntar lo suficiente para la bicicleta. Su padre le dijo: «no te fijes en cada moneda, hijo. Muchos pocos hacen un mucho. Si cada semana metes lo que te sobra, en seis meses tienes para la bici».

Curiosidad lingüística

La rima interna pocos/mucho y la simetría muchos/un son los dos sostenes fónicos del refrán. La palabra mucho funciona al mismo tiempo como sustantivo (la cantidad grande) y como adverbio de intensidad: el refrán juega con la ambigüedad y por eso suena tan bien. La estructura es también una pequeña paradoja lógica: la suma de los pocos produce un mucho, que es la negación misma de lo poco. Por eso el refrán se cita como ejemplo clásico de cómo la aritmética desmiente la intuición: lo pequeño, sumado, se vuelve otra cosa.

Variantes

Fuente

Muchos pocos hacen un mucho
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Categorías: M, Refranes de Ahorro · 12 de mayo de 2021

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Referencias