No es menos saber guardar que saber ganar

No es menos saber guardar que saber ganar

No es menos saber guardar que saber ganar

Significado

El refrán equipara dos habilidades que, en la conciencia popular, se han presentado muchas veces como desiguales. Ganar es el arte visible: el que trabaja, el que comercia, el que negocia, el que cosecha. Guardar es el arte silencioso: el que administra, el que retiene, el que no consume, el que separa la semilla de la harina.

La sentencia afirma que saber guardar no es menos que saber ganar. No es un consuelo para el haragán: es un reconocimiento para el previsor. Quien gana mucho y no guarda nada termina igual de vacío que quien nunca ganó. La sociedad suele premiar al que gana —es el que sale en los periódicos, el que levanta la familia, el que se codea con los notables—. El refrán recuerda que, sin quien guarde, todo lo ganado se disipa.

Por extensión, el refrán vale para otros muchos órdenes: el que aprende y no retiene, el que lee y no recuerda, el que se enamora y no conserva el cariño. Saber guardar es la mitad del arte de cualquier oficio.

Origen

Es un refrán castellano moderno, de los siglos XIX-XX, formulado en un momento en que las economías familiares urbanas empezaron a depender más del salario semanal que de la cosecha anual. La forma «no es menos A que B» es una comparativa de igualdad con negación, típica del refranero que quiere subrayar paridad: «No es menos dichoso el que da que el que recibe», «No es menor el riesgo de la pasajera que el del patrón».

Lo registran los refraneros contemporáneos (Junceda 1998, Sbarbi 1922) y se considera en desuso en la conversación diaria, aunque la idea sigue viva en los manuales de economía doméstica del siglo XX. Herón Pérez Martínez lo incluye en el Refranero mexicano como ejemplo de la moral económica popular.

Cuándo se usa

Es un refrán serio y solemne, apropiado para balances de año, para elogios póstumos al padre que sostuvo la casa, para reconocer el mérito del ama de casa que administró bien la familia con un jornal modesto. Se usa también para moderar la vanidad del empresario exitoso: «de nada sirve ganar tanto si no sabes guardar».

No es adecuado para conversaciones ligeras ni para contextos de ostentación. Es refrán deBalance de vida.

Ejemplo

El carpintero del barrio nunca fue el mejor pagado de la ciudad, pero crió a cinco hijos, pagó la casa y aún así dejó un ahorro modesto. En su velorio, su hijo mayor dijo: «mi padre nos enseñó que no es menos saber guardar que saber ganar».

Curiosidad lingüística

El verbo saber se usa aquí en su sentido fuerte: no como mero «saber hacer», sino como «tener maestría en». El refrán no dice «guardar» a secas, ni «ahorrar», sino saber guardar, lo que eleva la acción a la categoría de habilidad reconocida. Es el mismo uso que se encuentra en «saber vivir», «saber morir», «saber esperar». La estructura comparativa con doble negación («no es menos … que») le da un aire sentencioso y rotundo, casi de aforismo latino, y por eso el refrán se ha citado en tratados de moral económica.

Variantes

Fuente

No es menos saber guardar que saber ganar
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Categorías: N, Refranes de Ahorro · 12 de mayo de 2021

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Referencias