No hay contento sin su descuento

No hay contento sin su descuento

No hay contento sin su descuento

Significado

El refrán es una expresión muy nítida del pesimismo mitigado que caracteriza a la sabiduría popular castellana. Por cada alegría que la vida concede, se cobra un precio: la “pérdida” que no esperábamos, el disgusto pequeño que sobreviene sin aviso, el sinsabor que desazona el gozo. La palabra “descuento”, que pertenece al vocabulario comercial del trueque, evoca la operación por la cual se resta una cantidad al total adeudado: del contento pleno se descuentan, pues, la gota de amargura, la sombra de fatiga, la arruga de la frente. La dicha absoluta no es, en este esquema, moneda corriente; la dicha verdadera es, a lo sumo, moneda fraccionaria, con su contrapartida inevitable.

La fórmula es, en cierto modo, hermana de “no hay felicidad completa” o de “no hay carne sin hueso”, pero introduce una imagen mercantil precisa que le da un sabor particular. Aquí el contento se asimila a un crédito que se cobra con descuento: la operación nunca se cierra sin alguna pequeña quita. Por eso la fórmula se usa con frecuencia para moderar la euforia de quien acaba de recibir una buena noticia —un ascenso, un premio, un diagnóstico favorable— o para consolar al que sufre una mala: cualquier contento, por pequeño que sea, lleva aparejado un descuento, y al revés.

En el plano de la reflexión ética, el refrán enseña una virtuosa medianía: ni esperar la dicha absoluta, ni entregarse al desánimo. La vida es un cálculo continuo de contentos y descuentos, y la sabiduría está en aprender a administrarlos con elegancia, sin pedir imposibles y sin quejarse demasiado de lo que falta.

Origen

La fórmula es de origen castellano y se documenta en el Vocabulario de refranes de Gonzalo Correas (1627), con una glosa en la que el autor conecta la idea con la doctrina estoica del “bien mezclado”: “Contento y descuento, pan y cuchillo: el contento ha de ir siempre aparejado con algún descuento de penitencia o de trabajo, que no hay gozo cabal en este mundo”. Tiene paralelos exactos en el refranero italiano (non c’è gioia senza scotto), en el francés (pas de joie sans son ombre) y en el portugués (não há contentamento sem desconto), lo que prueba la universalidad de la observación sobre el carácter necesariamente menguado de las alegrías humanas.

Se trata de un refrán popular de origen castellano, actualmente en desuso en su forma exacta, aunque la idea que transmite sobrevive en la conciencia común y se reformula a menudo con expresiones equivalentes: “no todo es alegría”, “donde hay alegría hay llanto”, “el gozo se hace trizas cuando menos se espera”. Lo hemos incluido dentro de la categoría Refranes de Felicidad, por su carácter moderador de la euforia y por su invitación a una dicha prudente, no exenta de cuenta de resultados.

Fuente

No hay contento sin su descuento
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Categorías: N, Refranes de Felicidad · 20 de marzo de 2021

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Referencias