A los amigos, hay que cuidarlos

A los amigos, hay que cuidarlos

A los amigos, hay que cuidarlos

Significado

Recuerda que la amistad no se sostiene sola: requiere mantenimiento, atención, presencia, detalles. Quien solo aparece cuando necesita algo, acaba descubriendo que sus amigos dejaron de estar ahí. Es un refrán de corte moral y doméstico, dirigido especialmente a quien da por sentada la lealtad del amigo y se olvida de cultivarla.

Forma parte de la familia de refranes que describen la amistad como un huerto que hay que regar («Amigos son los que en las malas están», «El amigo verdadero se conoce en la necesidad»). Lo que este refrán añade es la dimensión temporal y activa: no basta con serlo, hay que serlo de continuo, y eso cuesta tiempo, llamadas, visitas, pequeños gestos.

Origen

Es un refrán castellano de tradición oral, sin autor conocido, que se popularizó en México a través de la conversación familiar y de la consejería entre generaciones. Su forma es imperativa genérica —«a los amigos, hay que cuidarlos»— y pertenece al grupo de refranes de consejo que, más que describir un hecho, dictan una conducta. Herón Pérez Martínez lo recoge en su Refranero mexicano dentro de la categoría Refranes de Amistad.

No se documenta con precisión su primera aparición escrita, pero su estructura sintáctica y su tono están en la línea de los refranes de ética cotidiana que circulan en el español desde hace siglos.

Cuándo se usa

Se usa en conversación familiar y de consejería, cuando alguien se queja de que un amigo lo dejó solo en un mal momento, o cuando un padre, una madre, un abuelo quieren recordar a los más jóvenes que las relaciones se cuidan. También se usa como recordatorio personal: «Debo llamar a Juan, a los amigos hay que cuidarlos».

Es menos común en contextos formales, y pertenece sobre todo a la voz de quien tiene años y experiencia, y a quien aún le queda tiempo de hacer algo por sus amistades.

Ejemplo

—No me hables de Pedro, llevo tres años sin verlo y ni siquiera me llamó en mi enfermedad. —Pues no te quejes tanto, hijo. A los amigos, hay que cuidarlos. Si no lo buscaste en su momento, hoy no puedes reclamarle nada.

Curiosidad lingüística

El refrán utiliza la forma impersonal con «hay que» más infinitivo, un molde típico de los refranes de obligación moral en español: «Hay que comer para vivir, no vivir para comer», «A los amigos hay que tenerlos cerca», «Hay que madrugar para ser rico». La impersonalidad evita señalar a un sujeto concreto, lo que convierte el enunciado en un consejo dirigido a todos los oyentes por igual.

Variantes

Fuente

A los amigos, hay que cuidarlos
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Categorías: A, Refranes de Amistad · 20 de marzo de 2021

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Referencias