De noche, todos los gatos son pardos
De noche, todos los gatos son pardos
Significado
Recuerda que con la oscuridad se desdibujan las diferencias: lo que de día se distingue por su color, su forma, su calidad, de noche se confunde. Los defectos se ocultan, las bellezas se borran, las tachas se disimulan. La fórmula tiene una dimensión moral evidente: en la oscuridad (del fraude, de la mentira, de la propaganda, del anonimato) todo se vuelve pardo, gris, indistinguible.
El refrán se usa mucho para censurar el engaño: el vendedor que aprovecha la luz tenue para disimular las averías del producto, el político que presenta su imagen en penumbra, el enamorado que oculta su carácter bajo la fascinación del primer encuentro. En todos los casos, la oscuridad es cómplice del que engaña y víctima del que se deja engañar.
Origen
Es un refrán castellano con raíces en la observación cotidiana de la vida rural y urbana. La imagen de los gatos que se vuelven pardos en la oscuridad es una de las más universales del refranero europeo: en inglés existe «At night all cats are grey»; en francés, «La nuit, tous les chats sont gris»; en italiano, «Di notte tutti i gatti sono bigi». La coincidencia apunta a una experiencia compartida: la ceguera cromática de la penumbra, que uniforma lo que el día distingue.
En el refranero castellano, Correas (1627) y Sbarbi (1922) lo registran. En México su uso es «muy usado» y se aplica con naturalidad al mundo del comercio, de la política y de la seducción. La expresión «bailar en lo pardo» —que significa «andar en asunto oscuro, sospechoso»— es un eco del mismo campo semántico y muestra la fuerza de la metáfora en el habla popular.
Cuándo se usa
Es un refrán de advertencia, apropiado para告诫 (advertir) a alguien de que no se deje llevar por las apariencias de un trato. Funciona muy bien en la conversación familiar, en la sobremesa, en la negociación. No es adecuado para usarlo en contextos donde la oscuridad sea un valor poético (la noche romántica, el silencio del crepúsculo): ahí el refrán se vuelve prosaico. Usarlo bien es aplicarlo al engaño, no a la mera nocturnidad.
Ejemplo
—Mira, no compres ese coche de noche. Aunque te lo pinten bonito a las seis de la tarde, las abolladuras se ven a la luz del día. —Ya sé, ya sé. De noche, todos los gatos son pardos. Iré mañana a verlo.
Curiosidad lingüística
La construcción «de + sustantivo, todos los + sustantivo + son + adjetivo» es una de las fórmulas universales del castellano: «de día, todos los días son iguales», «de madrugada, todas las sombras son altas», etc. La estructura presenta una condición (la noche) y una consecuencia categórica (todos los gatos son pardos). La palabra «pardo» —color indefinible entre el gris y el marrón— es la que da al refrán su potencia visual: el ojo humano, en la penumbra, no distingue el negro del blanco del gris, y todos los colores se vuelven ese «pardo» medio que es, en cierto modo, la ausencia de color.
Variantes
- «A la luz del día, se ven las tachas» (pariente temático).
- «Ojos que no ven, corazón que no siente» (pariente conceptual).
- «De noche, no se ven las estrellas» (pariente estructural).
Fuente
- Correas, Gonzalo. Vocabulario de refranes y frases proverbiales (1627).
- Sbarbi, José María. Diccionario de refranes (1922).