El exceso de virtud es defecto

El exceso de virtud es defecto

El exceso de virtud es defecto

Significado

Es un refrán moral y anti-fanático que recomienda moderar incluso las cosas buenas: quien lleva una virtud al exceso la convierte en su contrario, y termina siendo tan molesto como el vicioso. La honestidad exagerada se vuelve suspicacia, la generosidad sin límite se vuelve derroche, la prudencia extrema se vuelve cobardía, la piedad mal encauzada se vuelve superstición. El refrán compendia, en seis palabras, la doctrina del justo medio que la filosofía moral clásica formuló con más extensión.

La fórmula es de una paradoja deliberada: «exceso de virtud» debería ser una expresión imposible, porque la virtud se define por su moderación. El refrán pone en evidencia que la buena cualidad, llevada más allá de su punto, se transforma en su vicio espejo. Es el mismo argumento que Aristóteles desarrolló en la Ética a Nicómaco al decir que cada virtud es el punto medio entre dos vicios: el demasiado y el demasiado poco.

En la conversación mexicana, el refrán se aplica a tres figuras recurrentes: el beato insoportable que no pierde oportunidad de predicar, el trabajador obsesivo que termina enfermando por no parar, y el honesto a ultranza que fiscaliza cada gesto de los demás. En los tres casos, el diagnóstico es el mismo: la virtud, sin mesura, daña a quien la ejerce y a quien la sufre.

Origen

Es un refrán castellano de la familia de los refranes aristotélicos del «in medio stat virtus» (en el medio está la virtud), doctrina que se difundió en Europa a partir de la traducción latina de la Ética a Nicómaco en el siglo XIII. La fórmula «el exceso de virtud es defecto» aparece en los grandes repertorios renacentistas, en particular en Erasmo y en sus Adagia (1500, con múltiples ediciones), donde figura como «Nimia familiaritas parit contemptum» y como «Virtus est medium vitiorum» en versión latina.

En español se documenta en el Libro de refranes de Vallés (1549), en Mal Lara (1568) y, ya consolidado, en Correas (1627) y Sbarbi (1922). Tiene un paralelo casi exacto en francés («L’excès de vertu est un défaut») y en italiano («Il troppo stroppia» — el exceso estropea).

En México se recoge en el Refranero multilingüe del CVC y en la sección «Refranes de Excesos» del Refranero mexicano de Herón Pérez Martínez, con la observación de que el refrán castellano original se cruzó con el principio aristotélico en la tradición colonial y se usó mucho en sermones y prédicas del siglo XVIII. Hoy se cita en conversaciones familiares para frenar al beato o al fanático de la casa, y como diagnóstico del fanatismo político de cualquier signo.

Cuándo se usa

Es un refrán moral y de mesura, muy útil para diagnosticar el fanatismo en cualquier campo. Funciona muy bien en pláticas familiares, en columnas de opinión, en conversaciones sobre religión o política, en críticas a extremismos. Se usa también, en clave irónica, para llamar al orden al pariente o al amigo que se ha pasado de la raya con su buena intención.

No es un refrán para usarlo contra alguien en su cara: aplicado directamente, hiere. Se usa mejor como diagnóstico compartido entre dos interlocutores que están de acuerdo en el juicio, y preferiblemente a propósito de un tercero ausente.

Ejemplo

—Mi suegra ya no viene a comer a casa, dice que la carne de puerco es pecado. —Ay, hija, el exceso de virtud es defecto. Que la suya la cuide en su casa, pero que no venga a vigilar la tuya.

Curiosidad lingüística

La estructura «X es Y», donde X e Y son contrarios aparentes, es una de las figuras favoritas del refranero filosófico castellano: «La ira es locura breve», «La verdad es hija del tiempo», «El silencio es oro». La paradoja funciona porque obliga al oyente a detenerse y a meditar sobre la aparente contradicción, y de esa pausa nace la fuerza de la sentencia.

Variantes

Fuente

El exceso de virtud es defecto
Comparte la imagen del refrán: El exceso de virtud es defecto
Categorías: E, Refranes de Excesos · 10 de abril de 2021

Otros Refranes de Refranes de Excesos

Referencias