Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a su heredad

Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a su heredad

Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a su heredad

Significado

Afirma que el indígena que viaja a la ciudad regresa transformado: vuelve «criollo», es decir, vuelve presumiendo, con aires de señor, contagiado de los modales y los vicios del habitante urbano. La palabra criollo aquí no designa un origen étnico, sino una actitud: la del que se da trato de superior.

Es, por tanto, un refrán crítico con la acriolladura: el indio que sale de su pueblo y vuelve creyéndose otro, vuelve peor. Como casi todos los refranes étnicos, está construido sobre los moldes formales de la paremiología española —en este caso, dos hemistiquios octosílabos con rima consonante (-ad / -ad)— y se aplica sobre un léxico novohispano.

Herón Pérez Martínez precisa: «Volver criollo a su heredad significa haber asumido los aires presumidos y soberbios del criollo». La ciudad, en el imaginario rural, es el lugar donde se aprende la vanidad que antes se desconocía.

Origen

Es un refrán mexicano de probable origen mestizo, nacido del contraste entre el mundo rural indígena y la ciudad colonial o decimonónica. Herón Pérez Martínez lo recoge en el Refranero mexicano como pieza del corpus interétnico novohispano.

No se conoce la fecha precisa de su aparición. El contexto más probable es el México independiente del siglo XIX, cuando las ciudades (México, Puebla, Guadalajara) crecían como polos de administración y comercio, y los indígenas que bajaban a ellas por negocios, litigios o trabajos temporales volvían al pueblo con modales que la comunidad identificaba como ajenos y sospechosos.

El refrán supone una «ciudad acriollada», en expresión de Pérez Martínez: una ciudad donde el modelo social dominante ya no es el español peninsular, sino el criollo americano, con su peculiar mezcla de arrogancia y rusticidad.

Cuándo se usa

Es un refrán histórico y satírico, no una guía de conducta. Como el resto del corpus interétnico, su carga social es pesada y su uso contemporáneo exige contexto:

Repetirlo en conversación sin ese marco es reproducir un menosprecio que la lingüística y la antropología mexicanas contemporáneas han desmontado hace tiempo.

Ejemplo

El indio que bajó a la capital a vender maíz volvió con sombrero de copa, bastón con empuñadura de plata y un vocabulario que nadie en el pueblo entendía. «Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a su heredad», dijeron las comadres.

Curiosidad lingüística

El refrán es un caso temprano de advertencia contra la aculturación urbana: la idea de que la ciudad corrompe al rural aparece en paremiología de muchas tradiciones (cf. el castellano «Vísteme despacio que estoy de prisa» o el latín «Nemo propheta in patria»), pero este refrán le da un giro específicamente étnico: lo que vuelve «criollo» no es el indio sabio o el indio industrioso, sino el indio presumido.

La palabra heredad, además, no significa aquí «herencia» en sentido patrimonial, sino «tierra propia, parcela, lugar de origen» —uso todavía vivo en el español rural de México. El refrán dice, literalmente, que vuelve a su propio pueblo convertido en otro.

Variantes

Fuente

Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a su heredad
Comparte la imagen del refrán: Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a su heredad
Categorías: I, Refranes Interétnicos · 7 de septiembre de 2021

Otros Refranes de Refranes Interétnicos

Referencias