Ira de hermanos, ira de diablos

Ira de hermanos, ira de diablos

Ira de hermanos, ira de diablos

Significado

Advierte de la gravedad excepcional que alcanza la enemistad y el rencor entre hermanos, y por extensión entre parientes cercanos. La comparación con la «ira de diablos» no es retórica: sitúa la ofensa fraterna en el rango de lo diabólico, es decir, de lo que rompe el orden natural y moral.

El refrán se basa en un dato antropológico elemental: la relación entre hermanos es la primera forma de alianza que conoce un sujeto, y por eso su ruptura resulta más grave que la de cualquier otro vínculo. Quien rompe con un hermano, sugiere el refrán, ha cruzado una línea que la comunidad no perdona.

Se aplica también a parientes en general: primos, tíos, cuñados, suegros. La familia, en la cultura tradicional mexicana, es una red de alianzas que sostiene la vida social; romper esa red es, casi literalmente, abrir la puerta al desorden.

Origen

Es un refrán castellano de larga tradición, recogido en los refraneros clásicos españoles desde al menos el siglo XVII. Luis Junceda lo incluye en su Vocabulario de refranes y frases proverbiales (1998) como ejemplo de la paremiología de la familia, una de las áreas más nutridas del refranero ibérico.

Su pervivencia en México se explica por la continuidad cultural entre la Nueva España y la metrópoli: traído por los colonizadores, se aclimató sin dificultad a la sociedad mexicana, donde la familia extensa y las alianzas entre parientes son ejes de la vida rural y urbana.

No se conoce un autor ni una fecha precisa de aparición. La tradición oral lo considera refrán antiguo, y su forma actual —«ira de hermanos, ira de diablos»— está documentada en el habla popular desde hace siglos.

Cuándo se usa

Es un refrán moral y doméstico, de uso general:

No es un refrán cómico: su uso pertenece a contextos donde el consejo o la advertencia son el objetivo.

Ejemplo

El viejo don Refugio reunió a sus hijos antes de repartir la herencia y les dijo, mirándolos uno por uno: «Hijos míos, ira de hermanos, ira de diablos. Mientras vivan en paz, esta familia seguirá de pie; el día que se rompa, se acabó todo».

Curiosidad lingüística

El refrán construye su fuerza por sustitución: «ira» aparece dos veces, pero la segunda, tras la coma, ya no designa una pasión cualquiera, sino la ira peor de todas, la que compete a los ángeles caídos. Esa escalada semántica es lo que da al refrán su tono casi teológico.

En la tradición cristiana, la ira de los diablos es la que no se aquieta nunca, y se opone a la ira de Dios, que es justo castigo. Situar la pelea fraterna en ese registro implica que no tiene arreglo humano: la comunidad no basta para resolverla, sólo la conversión o el tiempo lo conseguirían.

La métrica, además, es ajustada: dos heptasílabos con rima consonante (-anos / -ablos), una de las estructuras más queridas del refranero castellano.

Variantes

Fuente

Ira de hermanos, ira de diablos
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Categorías: I, Refranes de Familia · 26 de abril de 2021

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Referencias