Marzo ventoso y abril lluvioso sacan a mayo florido y hermoso
Marzo ventoso y abril lluvioso sacan a mayo florido y hermoso
Significado
Es un refrán agrícola que sintetiza la meteorología del final del invierno y del inicio de la primavera en el altiplano mexicano. Un marzo con vientos —que arrastra las últimas nubes del invierno, seca los campos y permite que el suelo se airee— y un abril con lluvias —que humedece la tierra, llena los cauces y prepara la germinación— son las dos condiciones ideales para que mayo llegue florido, hermoso, con los campos verdes y los árboles en flor.
El refrán es un resumen de la experiencia campesina acumulada durante siglos: sin viento en marzo, los campos quedan anegados de humedad residual; sin lluvia en abril, la tierra no se ablanda; sin ambas cosas, mayo no florece. La fórmula «sacan a mayo florido y hermoso» presenta a los dos meses anteriores como agentes activos de un resultado que todavía no se ve, y que sólo la conjunción de los dos hace posible.
En la conversación actual se usa, sobre todo, en:
- Conversación rural y agrícola, donde sigue siendo un saber vigente para planear siembras y cosechas.
- Didáctica de la geografía y del clima, donde se cita como ejemplo del saber popular acumulado.
- Poesía y crónica rural, donde se rescata como pieza del habla campesina.
Origen
Es un refrán mexicano de raíz colonial, nacido de la experiencia agrícola de los mesteños, los paisanos y los pueblos indígenas del altiplano. La Academia Mexicana de la Lengua lo incluye en la categoría de Refranes de Primavera y lo califica de refrán plenamente vigente en el medio rural.
La observación de que marzo ventoso y abril lluvioso son las condiciones óptimas para una buena floración se reitera en refraneros europeos, donde la fórmula aparece con variantes en castellano («Marzo ventoso y abril lluvioso, sacan a mayo florido y hermoso»), en portugués («Março ventoso, abril chuvoso, maio formoso») y en italiano («Marzo ventoso, aprile piovoso, maggio fiorito»). La versión mexicana hereda esa tradición panrománica y la adapta a la climatología del centro y norte del país.
Cuándo se usa
Es un refrán vigente en el medio rural, presente en:
- Conversación agrícola y ganadera, donde se usa para evaluar las perspectivas de la temporada.
- Didáctica de la geografía, donde se cita como ejemplo de la sabiduría climática del campesinado.
- Crónica rural y poesía, donde la imagen de un mayo florido conserva todo su valor simbólico.
Su tono es observacional y celebratorio, y su uso casi siempre lleva una mirada al cielo.
Ejemplo
El viejo del rancho, viendo llover en abril después de un marzo con tolvaneras, le dijo al nieto: «Marzo ventoso y abril lluvioso sacan a mayo florido y hermoso. Si esto sigue así, vamos a tener la mejor cosecha de maíz en cinco años».
Curiosidad lingüística
El refrán es un caso modélico de causalidad meteorológica expresada en una sola fórmula: si P, entonces Q. La estructura es condicional sin condicional explícito: marzo ventoso y abril lluvioso son la causa, y mayo florido y hermoso es la consecuencia. La rima consonante ventoso/lluvioso/hermoso (en -oso) y la rima interna florido/hermoso (en -ido/-oso) hacen del refrán una pequeña estrofa de cuatro versos, casi un romance popular.
Variantes
- «Marzo ventoso y abril lluvioso sacan a mayo florido y hermoso» (forma canónica).
- «Marzo ventoso, abril lluvioso, mayo florido» (forma abreviada).
- «Agua de marzo y sol de abril, llenan el cántaro y abren el carril» (pariente conceptual, del calendario agrícola castellano).
Fuente
- Pérez Martínez, Herón. Refranero mexicano (Academia Mexicana de la Lengua, edición en línea).