Suegra y nuera, perro y gato, no comen en el mismo plato

Suegra y nuera, perro y gato, no comen en el mismo plato

Suegra y nuera, perro y gato, no comen en el mismo plato

Significado

Afirma que la relación entre suegra y nuera es proverbialmente difícil, comparable a la del perro y el gato. La imagen no es nueva: en la cultura castellana, la suegra encarna la autoridad de la madre sobre el hijo casado, y la nuera, la intrusa que ha tomado su lugar. El refrán asimila la rivalidad a la de dos animales que no se pueden ni ver, y por eso su convivencia en la misma casa es una fuente inagotable de roces.

El refrán se aplica con humor, pero también con fondo de verdad etnográfica. En la sociedad tradicional, la suegra y la nuera convivían en el mismo hogar, y la gestión de la cocina —quién guisa, quién pone la mesa, quién elige el menú— era el escenario de la discordia. El plato, en este refrán, es metáfora de la convivencia forzada, y el «no comen en el mismo plato» es el resultado de la tensión acumulada.

Origen

Es un refrán castellano de raíz antigua, presente en colecciones del siglo XVII. Gonzalo Correas lo recoge en su Vocabulario de refranes y frases proverbiales (1627) con una forma muy cercana a la actual, y lo glosa como reflejo de las tensiones familiares ordinarias en la sociedad española. La asimilación del par suegra-nuera con el par perro-gato es uno de los topoi más antiguos del refranero, y se ha mantenido prácticamente intacto hasta hoy.

La pervivencia del refrán se explica por la universalidad del fenómeno: la suegra y la nuera, en casi todas las culturas, son personajes de una comedia de costumbres que se renueva en cada generación. La televisión, el cine y la literatura contemporáneas han seguido explotando el conflicto, y el refrán sigue siendo una etiqueta cultural que se aplica a las más variadas situaciones.

Cuándo se usa

Es un refrán de humor y crítica social, muy útil en la conversación familiar, en la comedia de situación, en la sátira de costumbres. Se aplica cuando la suegra y la nuera discuten por un detalle doméstico, cuando la convivencia se vuelve insostenible, cuando un guionista necesita reflejar el conflicto en una escena. Es inadecuado para zaherir a personas reales con nombres y apellidos: la broma puede deslizarse fácilmente en crueldad, sobre todo cuando hay una de las dos partes presente.

Ejemplo

El marido llegó de trabajar y encontró a su madre y a su mujer en silencio glacial. Antes de preguntar, dijo: «Suegra y nuera, perro y gato, no comen en el mismo plato. ¿Qué ha pasado ahora? ¿La salsa o la sobremesa?».

Curiosidad lingüística

La asimilación «suegra-nuera / perro-gato» es una comparación con función de definición: igual que el perro y el gato se llevan mal, así la suegra y la nuera. Esa estilización del conflicto es lo que da al refrán su fuerza cómica: en lugar de describir el problema, lo esencializa en una imagen animal. La elección de perro y gato, además, no es aleatoria: en la cultura castellana, el perro representa al «de casa», sumiso y leal, y el gato al independiente y arisco. La suegra, en el imaginario popular, encarna al perro, y la nuera, al gato.

Variantes

Fuente

Suegra y nuera, perro y gato, no comen en el mismo plato
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Categorías: S, Refranes de Animales · 20 de marzo de 2021

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Referencias