A cada uno lo suyo
A cada uno lo suyo
Significado
Enuncia el principio de justicia distributiva: cada persona debe recibir lo que le corresponde, ni más ni menos, según su mérito, su trabajo o su condición. La fórmula es tan breve como axiomática: tres sustantivos y un verbo, sin adornos. Funciona como regla ética en dos direcciones —a la vez como derecho de quien merece y como límite de quien pide—.
En la práctica se usa en tres situaciones muy distintas:
- En una repartición de herencia, de premios o de cargas: cada quien recibe según le toca.
- En una discusión donde alguien pretende más de lo que le corresponde: «a cada uno lo suyo, y tú ya llevas lo tuyo».
- Como principio legal que justifica la especialización: cada quien hace lo suyo y se le paga por ello.
Es, en suma, un refrán de equidad que atraviesa la ética, la política y la vida cotidiana.
Origen
Es un refrán castellano de tradición muy antigua. La idea —«suum cuique» en latín— es de origen romano y Cicerón la formula como una de las cuatro virtudes cardinales de la justicia: «Ius suum cuique tribuens», dar a cada uno lo suyo. La fórmula pasa al castellano medieval a través del derecho romano y de la teología escolástica, y aparece registrada en colecciones de refranes desde el siglo XVI.
En el refranero mexicano se documenta en el trabajo de Herón Pérez Martínez, quien lo clasifica como refrán de justicia y le reconoce una vigencia moderada: se entiende más como principio abstracto que como dichos de uso cotidiano. Hoy aparece más en titulares de prensa o en columnas de opinión que en la conversación de calle.
Cuándo se usa
Es un refrán de rango medio: ni festivo ni solemne. Funciona muy bien en discusiones familiares sobre herencias, en debates sobre justicia social, y en la crítica de privilegios. No es adecuado para contextos donde se necesita empatía o compasión: el «a cada uno lo suyo» puede sonar frío ante quien sufre o ante quien pide ayuda.
Ejemplo
Cuando se repartió la parcela del abuelo, el tío Goyo quiso quedarse con la parte que daba al camino. Mi padre le contestó: —A cada uno lo suyo, Goyo. La medición no se negocia.
Curiosidad lingüística
Es uno de los refranes españoles que se citan como ejemplo de principio jurídico resumido en lengua vulgar. La fórmula «suum cuique» del derecho romano se tradujo al castellano de múltiples maneras —«a cada uno lo suyo», «cada cual lo que es suyo», «separa lo tuyo de lo mío»— y la versión más breve, «a cada uno lo suyo», es la que mejor ha sobrevivido por su contundencia.
Variantes
- «Suum cuique» (forma latina, muy usada en derecho).
- «A cada uno lo que es suyo, y a cada cual lo que le toca» (forma ampliada).
- «Dádivas quebrantan justicia» (refrán contrario, sobre el peligro de los regalos).
- «Justicia por mano propia» (pariente conceptual, de uso limitado).
Fuente
- Pérez Martínez, Herón. Refranero mexicano (Academia Mexicana de la Lengua, edición en línea).