A la corta o a la larga, el tiempo todo lo alcanza
A la corta o a la larga, el tiempo todo lo alcanza
Significado
Recuerda que todo llega: lo que ha de suceder, sucede, aunque a veces tarde años o décadas en manifestarse. La fórmula es de tipo disyuntivo-rectificativo: la disyuntiva «a la corta o a la larga» no excluye ninguna de las dos opciones, sólo las presenta como plazos posibles; lo importante es la conclusión rectificativa: «el tiempo todo lo alcanza». Esa es la sentencia.
Se usa en tres contextos muy distintos:
- Como consuelo del que sufre una injusticia aún sin castigo: el tiempo traerá la compensación.
- Como advertencia del que pretende escapar de las consecuencias de sus actos: la justicia del tiempo es inexorable.
- Como reconocimiento de que las cosas maduran a su propio ritmo, no al nuestro.
Es, en suma, un refrán de confianza en el tiempo, no de pasividad: asume que el reloj corre, y eso basta.
Origen
Es un refrán castellano de la familia de los «refranes del tiempo», documentado en colecciones desde el siglo XVII. La idea tiene raíz grecolatina: el tiempo como juez inexorable aparece en el «Tempus omnia revelat» medieval y en el «Temporis filia veritas» (la verdad es hija del tiempo) que circulaba en los emblemas del Renacimiento.
Gonzalo Correas recoge una forma próxima en su Vocabulario (1627), y la Academia Española conserva el refrán en su Diccionario de la lengua española con la variante «A la corta o a la larga, el tiempo todo lo alcanza». En México, Herón Pérez Martínez lo documenta en su Refranero mexicano como refrán del tiempo en desuso: se entiende como advertencia filosófica, no como dicho coloquial.
Cuándo se usa
Es un refrán de reflexión serena y de sabiduría de abuelos. Funciona muy bien en la sobremesa, en la conversación con un amigo apesadumbrado, en el consejo a quien se impacienta. No es adecuado para contextos de urgencia o de crisis, donde la lentitud del tiempo resulta precisamente el problema.
Ejemplo
Mi tío se fugó del pueblo hace treinta años, dejando a tres hijos y una deuda. Cada vez que alguien lo mencionaba, mi abuela repetía: —A la corta o a la larga, el tiempo todo lo alcanza. Y la semana pasada lo detuvieron en la frontera.
Curiosidad lingüística
La construcción «a la corta o a la larga» es uno de los pares adverbiales de duración del castellano, y se usa para cubrir cualquier plazo, sea breve (corta) o dilatado (larga). Funciona como una doble red: si el hecho no se produjo en el plazo corto, se producirá en el largo. Esa ambigüedad temporal es la que hace al refrán infalible: no importa cuánto demore el desenlace, siempre se ajusta al «a la corta o a la larga». Es un caso curioso de refrán que no puede ser desmentido.
Variantes
- «El tiempo todo lo alcanza» (forma abreviada, muy popular).
- «La verdad es hija del tiempo» (forma culta, de raíz renacentista).
- «Más vale tarde que nunca» (pariente conceptual, de conclusión opuesta).
- «No hay plazo que no se cumpla ni deuda que no se pague» (pariente conceptual mexicano, de los corridos).
Fuente
- Correas, Gonzalo. Vocabulario de refranes y frases proverbiales (1627).
- Pérez Martínez, Herón. Refranero mexicano (Academia Mexicana de la Lengua, edición en línea).