A su tiempo maduran las brevas

A su tiempo maduran las brevas

A su tiempo maduran las brevas

Significado

Recuerda que cada cosa tiene su sazón, y que no se puede forzar el momento en que algo —un proyecto, un hijo, una decisión, una relación— debe madurar. La imagen viene de la breva, el fruto temprano de la higuera, que aparece antes que los higos comunes y que, por tanto, sirve como ejemplo perfecto de fruta que se anticipa al tiempo. La breva es más temprana que el higo, y por eso el refrán celebra tanto a la breva (que llega a su debido momento) como la paciencia del que la espera.

La forma es una observación agrícola convertida en máxima vital: si ni la breva se adelanta a su tiempo, ¿quiénes somos nosotros para saltarnos el nuestro? Es un refrán de prudencia y de espera activa, muy útil para la educación de los hijos, para los proyectos profesionales, para los noviazgos largos, para todo aquello que necesita cocción lenta.

Origen

Es un refrán castellano de tradición muy antigua, con paralelos en otras lenguas romances. La forma se documenta en colecciones del Siglo de Oro, y Gonzalo Correas la incluye en su Vocabulario de refranes y frases proverbiales (1627). La observación viene del campo: la higuera produce dos cosechas anuales —las brevas tempranas y los higos tardíos—, y el campesino sabe que cada una tiene su momento exacto. Esa experiencia agrícola se proyecta a la vida social y moral: cada evento, cada fruto humano, tiene su sazón, y saltarse el tiempo es cosechar breva verde, que de nada sirve.

En México se mantuvo en uso en la conversación rural del siglo XX, sobre todo en zonas de higuera (la comarca lacustre de Michoacán, el Bajío, partes de Puebla). Hoy pervive en refraneros y en la memoria de las familias campesinas.

Cuándo se usa

Se usa en conversación de consejo, de prudencia y de espera, cuando alguien quiere acelerar un proceso que no puede acelerarse: «No lo presione, a su tiempo maduran las brevas». También se aplica a los hijos que maduran lento, a las relaciones que se consolidan con el tiempo, a los proyectos que piden cocción.

Es un refrán que combina la observación agrícola con la reflexión moral, y que se oye con frecuencia en boca de los abuelos, los maestros, los confesores. No es propio de la conversación urbana acelerada, pero se reactiva cada vez que alguien recurre a la paciencia.

Ejemplo

—Llevamos cinco años juntos y ya me quiere casar. Yo quiero esperar. —Tiene razón ella. A su tiempo maduran las brevas. Si las cosas van bien, ¿para qué apurar el momento?

Curiosidad lingüística

El término «breva» designa un fruto doble: por un lado, la breva temprana, higo primigenio que sale en junio; por otro, en algunas zonas, el higo seco y dulce que se conserva para el invierno. Esa doble acepción le da al refrán un campo semántico doble: la breva es a la vez lo que se anticipa y lo que se conserva, y en ambos casos se asocia con la espera, con la madurez, con el tiempo largo. La estructura es una cláusula simple con sujeto impersonal: las brevas, no un sujeto humano. Esa impersonalidad es típica de los refranes de observación natural.

Variantes

Fuente

A su tiempo maduran las brevas
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Categorías: A, Refranes del Tiempo · 8 de abril de 2021

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Referencias