El tiempo pone a cada uno en su sitio

El tiempo pone a cada uno en su sitio

El tiempo pone a cada uno en su sitio

Significado

Es un refrán de justicia poética y de consuelo, y postula que el paso del tiempo acaba siempre por revelar quién es quién: el impostor termina siendo desenmascarado, el meritorio termina siendo reconocido, y la verdad termina por aflorar a la vista de todos. La fórmula es una profecía de ajuste: lo que hoy está mal colocado, mañana estará en su lugar.

La estructura es la de una oración transitiva —«el tiempo pone a cada uno en su sitio»— donde el sujeto («el tiempo») es metafórico y el complemento directo («cada uno en su sitio») es literal. Esa mezcla de metáfora y literalidad es lo que vuelve al refrán potente y, al mismo tiempo, didáctico: el tiempo es, en este refrán, una especie de juez impersonal que va colocando las piezas en su sitio, una por una, sin prisa pero sin pausa.

En el uso mexicano, el refrán se aplica a tres figuras recurrentes:

Pérez Martínez incluye el refrán en su Refranero mexicano dentro de la categoría «Refranes del Tiempo», y destaca que es pariente cercano de «la verdad es hija del tiempo»: si el tiempo termina por revelar la verdad, también termina por situar a cada uno en su lugar. La frase ha alcanzado tal vigencia que se ha lexicalizado en el habla cotidiana: «el tiempo pone a cada uno en su sitio» se pronuncia como consuelo al ofendido, como advertencia al engreído, como diagnóstico al equivocado.

Origen

Es un refrán castellano de ascendencia antigua, con raíces en la tradición bíblica (Eclesiastés 3:16, «en el lugar del juicio estaba la maldad; en el lugar de la justicia, la iniquidad») y en la filosofía clásica (la idea griega de diké, la justicia cósmica que tarde o temprano se impone). En el refranero castellano, la forma actual se documenta en Correas (1627) y se consagra en Sbarbi (1922).

Su paralelo inglés es «Time puts all things in their place» (el tiempo pone todas las cosas en su sitio), documentado desde el siglo XVII. Su paralelo latino es «Temporis filia veritas» (la verdad es hija del tiempo), atribuido a Alcuino de York (s. VIII) y repetido por Francis Bacon en el siglo XVII. La fórmula es idéntica en todas las lenguas romances y, en todas ellas, enuncia la misma fe: el tiempo acabará por revelar la verdad y situar a las personas en el lugar que les corresponde.

En México se documenta en el Refranero multilingüe del CVC y en el Refranero mexicano de Herón Pérez Martínez, con la nota de uso: «bastante usado, de plena vigencia». La frase se ha incorporado a la cultura popular, a la literatura, a la crónica periodística y a la predicación cristiana. Es uno de los refranes más reconfortantes del habla mexicana, porque convierte la espera en esperanza: si hoy la verdad no aflora, ya aflorará; si hoy el lugar no es el justo, ya lo será.

Cuándo se usa

Es un refrán de justicia poética y de consuelo, dirigido a quien se siente tratado injustamente. Funciona muy bien en la conversación familiar, en el consuelo a un ofendido, en la crítica a un engreído, en la reflexión sobre la historia y la memoria. Funciona también, en clave irónica, para recordar a quien presume que el tiempo acabará por desinflarlo.

No es un refrán para usar en presencia de quien acaba de recibir una injusticia fresca, porque la fórmula puede leerse como evasiva del dolor presente. Se usa mejor como consuelo pausado y como esperanza en la justicia del tiempo.

Ejemplo

—Don Jacinto se llevó todo el crédito por el trabajo que yo hice. —No te apures, hijo. El tiempo pone a cada uno en su sitio. Hoy puede que se salga con la suya, pero la gente sabrá quién hizo qué, y la historia te dará la razón.

Curiosidad lingüística

La estructura «el tiempo pone a X en su sitio» es uno de los moldes de justicia poética del refranero castellano, y aparece en decenas de refranes que enuncian verdades ajustativas: «El tiempo descubre la verdad», «La verdad es hija del tiempo», «El tiempo todo lo alcanza». La fórmula tiene la ventaja de personificar al tiempo como un agente de la justicia, y al hacerlo descarga al hablante de la responsabilidad de impartir justicia: no soy yo quien te va a poner en tu sitio, es el tiempo mismo.

Variantes

Fuente

El tiempo pone a cada uno en su sitio
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Categorías: E, Refranes del Tiempo · 8 de abril de 2021

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Referencias