Entre amigos y soldados cumplimientos son excusados
Entre amigos y soldados cumplimientos son excusados
Significado
Recuerda que los amigos verdaderos deben tratarse con sencillez y llaneza, sin formalismos. La comparación con los soldados es clave: en la milicia, los «cumplimientos» (cortesías excesivas, reverencias, protocolos) están fuera de lugar; la orden se da, se cumple, se calla. Lo mismo debe ocurrir entre los amigos: donde hay confianza, no se gana nada con las pomposidades de la cortesía convencional. La amistad prefiere el «tú» al «usted», el «oye» al «excelentísimo señor», la mano extendida al saludo ceremonioso.
La fórmula tiene una larga tradición. Las relaciones sociales de los siglos XVI y XVII estaban sobrecargadas de protocolo, sobre todo en los ambientes cortesanos. Los moralistas —y los refraneros— insistieron en la conveniencia de mantener una franja de sencillez entre los iguales: la amistad requiere de un espacio de libertad que los formalismos estrechan.
Origen
Es un refrán castellano con raíces en la literatura militar y moral de los siglos XVI y XVII. La comparación entre la amistad y la milicia aparece ya en los tratados de educación de príncipes y en los manuales de cortesanía renacentistas, donde se insistía en que la verdadera nobleza se demuestra en la llaneza, no en la apariencia. La expresión «cumplimientos excusados» se usaba en el habla cortesana para designar las fórmulas vacías que se intercambiaban al inicio y al final de una visita, sin sustancia.
En el refranero castellano, Correas (1627) y Sbarbi (1922) lo registran. En México se documenta con uso «en desuso» en la conversación urbana, pero pervive en la memoria castrense y en el habla de las personas mayores que vivieron los tiempos del servicio militar obligatorio. La comparación con el soldado mantiene su fuerza pedagógica: si hasta en la milicia, donde la disciplina es férrea, se ahorran los cumplidos, cuánto más entre los amigos.
Cuándo se usa
Es un refrán de reconvención amistosa, apropiado para recordarle a alguien que está poniendo demasiada distancia ceremonial en una relación de confianza. Funciona muy bien en la conversación entre iguales, en la sobremesa, en la consejería familiar. No es adecuado para usarlo en contextos donde la distancia esté justificada por la asimetría (jefe-empleado, profesor-alumno): ahí la llaneza excesiva puede ser irrespetuosa. Usarlo bien es aplicarlo a la amistad verdadera, no a la confusión de los registros.
Ejemplo
—Don Antonio, le ruego me dispense la molestia. No sé si sería usted tan amable de aceptar este humilde obsequio… —¡Por Dios, hijo! Entre amigos y soldados, cumplimientos son excusados. Acepta el regalo y nos tomamos un café, ¿estamos?
Curiosidad lingüística
La construcción «entre X y Y, Z son excusados» es una de las más distintivas del refranero castellano. La fórmula presenta dos colectivos (amigos y soldados) y declara una misma regla para ambos. La palabra «cumplimientos» se usa aquí en su sentido castellano viejo de «cortesías», «cumplidos», que viene de cumplir —en su sentido etimológico de «llenar una formalidad»—. La palabra «excusados» —del latín excusare, «disculpar»— funciona como el verbo modal del refrán: no prohíbe, recomienda que se excuse, que se excuse de la formalidad.
Variantes
- «Entre amigos, de tú a tú» (pariente temático).
- «A soldado y a amigo, pocas palabras» (pariente temático).
- «La confianza, de boca en boca» (pariente conceptual).
Fuente
- Correas, Gonzalo. Vocabulario de refranes y frases proverbiales (1627).
- Sbarbi, José María. Diccionario de refranes (1922).