La verdad es hija del tiempo
La verdad es hija del tiempo
Significado
Afirma que la verdad, por mucho que se la esconda o se la aplaste, termina por salir a la luz. El tiempo funciona aquí como padre —no como madre— que va pariendo la verdad: con el correr de los meses, de los años, de las décadas, lo que se ocultó se descubre, lo que se negó se demuestra, lo que se quiso hacer pasar por cierto se cae. La metáfora es genealógica: la verdad nace del tiempo, es decir, le debe al tiempo su aparición pública.
El refrán tiene una segunda lectura, complementaria: la verdad que se conoce de prisa suele ser superficial o incompleta, y sólo el paso del tiempo permite verla en su forma cabal. Por eso «es hija del tiempo» y no del capricho, ni de la urgencia, ni del razonamiento apresurado.
En la conversación actual se usa, sobre todo, en tres situaciones:
- Como consuelo de quien ha sido víctima de una calumnia: «No te apures, la verdad es hija del tiempo».
- Como advertencia a quien presume de una mentira: «No te confíes, que la verdad es hija del tiempo».
- Como reflexión filosófica sobre la paciencia: las cosas se aclararán, basta con dejar pasar el tiempo.
Origen
Es un refrán castellano de raíz clásica. Aparece en la obra del historiador latino Aulo Gelio (Noctes Atticae, siglo II) con una forma próxima, y se reitera en los refraneros de los siglos XVI y XVII. Gonzalo Correas lo recoge en su Refranero (1627): «La verdad es hija del tiempo, y la mentira, madre de la mentira». Luis Junceda lo cita en su Vocabulario de refranes y frases proverbiales (1998) y lo califica de refrán moral y filosófico.
En la tradición mexicana, la Academia lo incluye en la categoría de Refranes del Tiempo y lo califica de en desuso en la conversación pública, aunque plenamente reconocible. Su pervivencia se debe a la fuerza metafórica (la verdad como hija) y a la utilidad que conserva como consuelo y como advertencia. Pervive, sobre todo, en el habla de personas mayores, en la crónica política y en la cita académica.
Cuándo se usa
Es un refrán en desuso en la conversación coloquial, pero vigente en:
- Comentarios de política y justicia, donde se invoca cada vez que sale a la luz un caso archivado.
- Sobre mes a familiares, como consuelo a quien se siente agraviado.
- Prensa cultural y de opinión, donde se cita para introducir reflexiones sobre la historia.
Su tono es grave y reflexivo, y su uso suele ir acompañado de una pausa o de un encogimiento de hombros.
Ejemplo
A doña Carmen le habían robado una parcela hacía veinte años. Cada vez que sus hijos le pedían que dejara de reclamar, ella respondía: «La verdad es hija del tiempo. Ya verán cómo, tarde o temprano, aparece quién se la quedó».
Curiosidad lingüística
La metáfora genealógica (la verdad como hija) es uno de los recursos retóricos preferidos del refranero moral castellano. Aparece también en «La mentira es hija de la vanidad», «La necedad es hija de la ignorancia», «La fortuna es hija de la virtud». La fórmula «X es hija de Y» permite convertir un juicio abstracto en una relación de parentesco, lo que acerca el saber filosófico al saber doméstico y al lenguaje de la casa.
Variantes
- «La verdad es hija del tiempo» (forma canónica).
- «La mentira es madre de la mentira» (variante que se le aparea en Correas).
- «El tiempo todo lo descubre» (pariente conceptual, de la misma familia).
Fuente
- Correas, Gonzalo. Vocabulario de refranes y frases proverbiales (1627).
- Junceda, Luis. Diccionario de refranes (1998).