Todo llega a su tiempo
Todo llega a su tiempo
Significado
Invita a la paciencia como virtud cardinal frente a la impaciencia, que suele ser mala consejera. Cada empresa humana —un amor, un negocio, una cosecha, una curación, una reconciliación, un duelo— tiene su propio ritmo, su maduración necesaria, y pretender acelerarlo artificialmente produce frutos amargos: compromisos prematuros que se rompen, cosechas verdes que no alimentan, decisiones tomadas con el corazón aún caliente que después lamentamos.
Quien comprende que “todo llega a su tiempo” aprende a distinguir entre el tiempo cronológico (chronos), que es sucesión mecánica de instantes idénticos, y el tiempo cualitativo (kairós), que es la sazón, el momento justo, la oportunidad. Sólo desde esta segunda acepción se entiende que un embarazo dure nueve meses, que un aprendiz precise años antes de ejercer un oficio, que un árbol tarde décadas en dar sombra. La sabiduría del refrán estriba en confiar en que la naturaleza, la vida y aun las circunstancias adversas siguen un orden que la prisa del hombre no puede violentar impunemente.
Origen
La idea aparece formulada en tradiciones muy antiguas: el Eclesiastés (“Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora”) recoge una intuición universal del pueblo hebreo, y los griegos representaban a Cronos como el dios que todo lo devora y todo lo devuelve. En lengua castellana, la fórmula “dar tiempo al tiempo” se documenta al menos desde el siglo XVI, en boca de políticos como el Conde-Duque de Olivares, cuyo lema de gobierno fue precisamente “tiempo al tiempo”. Algunos paremiólogos sugieren que la versión sintáctica “todo llega a su tiempo” pudo llegar al español por influjo del inglés anglosajón “everything comes in its own time”, frecuente en proverbios rurales de raíz germánica, aunque la idea es tan universal que difícilmente puede adjudicarse un único foco.
Se trata de un refrán popular, actualmente poco usado en su forma exacta, aunque su contenido sigue vivo en expresiones equivalentes como “a su debido tiempo” o “cuando sea el momento”. Lo hemos incluido dentro de la categoría Refranes del Tiempo, por ser uno de los máximos exponentes de la doctrina de la paciencia como arte de vivir.
Fuente
- La Santa Biblia.