A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión

A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión

A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión

Significado

Recomienda no dejar a nadie en la tentación de hacer lo que sabe hacer: a la mujer, las ocasiones de la infidelidad; al ladrón, las del robo. Es un refrán de prevención, no de acusación: la idea central es que la ocasión hace al culpable, y quien de verdad quiere proteger su casa, su honra o su caudal, debe eliminar las oportunidades antes de que aparezcan los arrepentimientos.

Lleva implícita una visión moral de la cultura tradicional mexicana, donde la honra femenina se construía también —no solo, pero sí en parte— sobre la custodia externa: no era suficiente que la mujer fuera recatada, el varón y la comunidad debían procurar que no se pusiera en riesgo. Con el ladrón, en cambio, la fórmula es más moderna y conecta con la idea clásica de «no hay ocasión sin ladrón, ni ladrón sin ocasión».

Origen

Es un refrán mexicano documentado por Herón Pérez Martínez en su Refranero mexicano y ubicado dentro de la categoría Refranes de la Mujer. Su estructura es bimembre y compara dos figuras —la mujer y el ladrón— que la cultura tradicional solía tratar como amenazas a la propiedad: la una, a la propiedad del varón; el otro, a la propiedad material del dueño.

La fórmula «quitar la ocasión» es un lugar común de la literatura moral castellana del Siglo de Oro. Gonzalo Correas la registra en su Vocabulario de refranes y frases proverbiales (1627) con formulaciones parecidas aplicadas a distintas parejas de figuras tentadas, y desde ahí pasó al refranero mexicano por vía oral.

Cuándo se usa

Se usa en conversación familiar y de advertencia, sobre todo cuando un padre o una madre quiere justificar por qué no deja salir a una hija sin compañía, o por qué cierra con llave la puerta de la calle. También se aplica al robo: «a la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión; por eso no dejo la herramienta a la vista».

Es un refrán que ha perdido fuerza con los cambios sociales de finales del siglo XX, pero sigue vivo en la memoria oral de las generaciones mayores, y se reactiva cada vez que un caso de infidelidad o de robo invita a recordar la vieja sentencia.

Ejemplo

—¿Por qué te enojas si me quedé platicando con él en la fiesta? Somos amigos. —No me enojo por ti, me enojo por mí. Ya sabes: a la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión. Y no estuve allí para cuidarte.

Curiosidad lingüística

La estructura «a X y a Y, hacerles Z» es uno de los moldes sintácticos más productivos del refranero hispánico («A la mujer y a la burra, cada día una zurra», «Al ruin y al hondo, darles el fondo»). La bimembración une dos figuras —a veces dispares, a veces equivalentes— para extraer de su comparación una regla práctica. En este caso, la comparación es moralmente injusta para la mujer, y eso es parte de lo que el refrán refleja como documento cultural: una sociedad que colocaba a la mujer en el mismo plano que al ladrón para fines de vigilancia.

Variantes

Fuente

A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión
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Categorías: A, Refranes de la Mujer · 25 de marzo de 2021

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Referencias