Al santo que está de moda, van las mujeres todas

Al santo que está de moda, van las mujeres todas

Al santo que está de moda, van las mujeres todas

Significado

Critica la religiosidad de moda: aquella en la que las devociones se siguen como se siguen las tendencias, y los santos de mayor fervor son los que están «de moda», no los que llevan siglos mereciendo veneración. La ironía se concentra en la palabra todas: la frase dibuja una estampida femenina hacia la última advocación de temporada, dejando vacíos los altares de los santos de siempre.

En su uso original, el refrán cargaba un tono misógino y condescendiente, propio de la literatura costumbrista decimonónica: las mujeres serían volubles, vanidosas, incapaces de una devoción constante. Léido desde el presente, sin embargo, el refrán puede reinterpretarse como crítica a la superficialidad religiosa en general, sin destinatario obligado.

En la práctica, se usa para:

Origen

Es un refrán castellano con fuerte arraigo en México, donde la cultura del santo patrono del pueblo, del milagro de temporada y de la devoción de última hora está profundamente arraigada. Herón Pérez Martínez lo recoge en su Refranero mexicano como ejemplo de refrán que pone en relación a la mujer con las modas, una de las parejas temáticas más reiteradas del refranero hispano: «Mujer y moda, todo se acomoda», «Mujer al pie de la ventana, no es santa ni es beata» o «Mujeres y gatos, todos quieren ser santos».

El refrán hunde sus raíces en la España de los siglos XVII y XVIII, cuando las devociones locales competían por feligreses, limosnas y procesiones. La frase recoge el punto de vista del párroco o del vecino tradicionalista, que ve cómo su santo, venerado por generaciones, queda en sombra cuando llega un «milagro» de moda con su correspondiente novena.

Cuándo se usa

Es un refrán de crítica social, con un filo que el oyente moderno no siempre capta. Funciona:

No es adecuado para usarlo literalmente contra las mujeres: reproducir su carga misógina original sería anacrónico. Sirve mejor como pieza de crítica cultural y como muestra de cómo el refranero a veces congela los prejuicios de su tiempo.

Ejemplo

«Cada año aparece un santo nuevo en el barrio, y las viejas ya están armando su novena. Luego, al siguiente, ni se acuerdan. Al santo que está de moda, van las mujeres todas: y al siguiente, todos los hombres, que no se crean».

Curiosidad lingüística

El refrán combina tres elementos muy del gusto del refranero castellano: una construcción comparativa temporal («al santo que está de moda»), un verbo de movimiento («van») y un universalizador («todas»). Esa trinidad crea un efecto de estampa vivida, casi de caricatura: el lector ve a las devotas caminar en procesión hacia la nueva capillita.

En el habla actual, la fórmula «al que está de moda» se ha independizado del contexto religioso y se aplica a todo: «al cantante que está de moda, van los adolescentes todos», «al restaurant que está de moda, va la gente toda». El molde sigue vivo, aunque el santo ya no sea santo.

Variantes

Fuente

Al santo que está de moda, van las mujeres todas
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Categorías: A, Refranes de la Mujer · 25 de marzo de 2021

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Referencias