El muchacho malcriado, dondequiera encuentra padre

El muchacho malcriado, dondequiera encuentra padre

El muchacho malcriado, dondequiera encuentra padre

Significado

Es un refrán pedagógico del refranero mexicano que señala una paradoja educativa: al muchacho malcriado, en cualquier lugar donde vaya, todo el mundo le sale al paso como si fuera su padre, reprendiéndolo, corrigiéndolo, llamándole la atención. La paradoja se explica sola: si el muchacho estuviera bien educado, nadie se metería con él; pero como no lo está, cualquier adulto asume el papel de quien le enseña modales.

El refrán tiene, por tanto, una doble lectura:

Pérez Martínez lo presenta como una sentencia sentenciosa que denuncia la mala crianza, y pone de relieve que el refrán contiene un diagnóstico social: la comunidad entera participa en la educación de un muchacho, y cuando un muchacho atrae tantas correcciones como el malcriado del refrán, la comunidad entera está hablando de un fracaso educativo en su casa.

En su uso mexicano, el refrán se aplica a tres figuras:

La fórmula es categórica y universal: «dondequiera» no deja excepciones. Quien se ha ganado la fama de malcriado, la lleva a cuestas a donde vaya.

Origen

Es un refrán mexicano del acervo popular, documentado por Herón Pérez Martínez en su Refranero mexicano y archivado en la Academia Mexicana de la Lengua dentro de la categoría «Refranes de Aprendizaje». Su procedencia se sitúa en la cultura oral del siglo XIX, y por tanto su autor es anónimo. Pérez Martínez lo presenta como una reflexión pedagógica surgida en un medio rural donde la educación de los hijos era asunto de toda la aldea, no sólo de los padres.

Su paralelo castellano más directo es «A quien mal le va, mal le viene» y «El mal ejemplo es el peor maestro», recogidos en Correas (1627) y Sbarbi (1922). La estructura «X, dondequiera Y» tiene paralelos europeos: en francés, «Nul n’est prophète en son pays» (versión diferente del argumento: en casa nadie es profeta, fuera de casa cualquiera corrige).

En el contexto mexicano, el refrán ha tenido una vida muy rica. Se aplica no sólo a los muchachos reales, sino también —en clave irónica— a los políticos que atraen críticas de todos los flancos, a los funcionarios que se ganan la mala fama y a los artistas que se vuelven impresentables en sociedad. La fórmula «dondequiera encuentra padre» se ha lexicalizado en el habla coloquial y se usa a veces sin enunciar el refrán completo: «ése es de los que dondequiera encuentran padre».

Cuándo se usa

Es un refrán pedagógico y crítico, dirigido a un muchacho de mala conducta o a sus padres. Funciona muy bien en pláticas familiares, en consejos de abuelos a nietos, en observaciones de vecinos a la madre del muchacho malcriado. Funciona también, en clave irónica, para referirse a un adulto que sigue atrayendo críticas de todo el mundo.

No es un refrán para usar en presencia del muchacho ni en tono de regaño público, porque puede humillarlo. Se usa mejor como diagnóstico compartido entre dos interlocutores que están de acuerdo en la crítica, y preferiblemente a propósito de un tercero.

Ejemplo

—Vi a tu hijo en el mercado, y otra vez estaba agarrando fruta sin permiso. —Ay, vecina, ya no sé qué hacer. Cualquier lugar al que va, alguien me llama. El muchacho malcriado, dondequiera encuentra padre.

Curiosidad lingüística

La estructura «X, dondequiera Y» es una de las fórmulas espaciales del refranero castellano, y se asocia casi siempre a la universalidad de un defecto o de una virtud. Aparece en decenas de refranes: «El vicioso, dondequiera hace vicios», «El estudioso, dondequiera saca la cara». La adverbialización del lugar («dondequiera») es lo que vuelve al refrán categórico: no hay sitio en el mundo donde el malcriado se libre de la corrección ajena.

Variantes

Fuente

El muchacho malcriado, dondequiera encuentra padre
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Categorías: E, Refranes de Aprendizaje · 18 de abril de 2021

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Referencias