Entre la mujer y el gato, ni a cuál ir de más ingrato

Entre la mujer y el gato, ni a cuál ir de más ingrato

Entre la mujer y el gato, ni a cuál ir de más ingrato

Significado

El refrán pone en paréntesis a dos seres que la cultura popular considera ingratos por antonomasia: la mujer —a quien la mirada misógina tradicional acusa de desagradecida con el marido que la mantiene— y el gato —animal independiente por naturaleza, que se va de la casa cuando quiere, vuelve cuando le place y rara vez demuestra la fidelidad del perro—. La fórmula, del tipo «ni a cuál ir de más ingrato», no escoge: dice que es imposible decidir cuál de los dos es peor.

El sentido paremiológico es, por un lado, una sátira de la ingratitud femenina vista desde una sociedad patriarcal, y por otro, una observación zoológica sobre el carácter del gato. La mezcla resulta reveladora: para el hombre viejo que la compuso, ambas cosas eran dignas de la misma desconfianza.

Herón Pérez Martínez lo recoge como refrán mexicano, aunque la forma tiene paralelos en el refranero castellano e italiano. Hay que leerlo hoy con dos ojos: el histórico, que muestra cómo pensaba una parte de la cultura oral, y el crítico, que nos permite distinguir el reflejo de una época de la verdad de la experiencia.

Origen

Es un refrán mexicano documentado por Herón Pérez Martínez en su Refranero mexicano, dentro del apartado dedicado a los refranes que contraponen la mujer a un animal. La estructura es la de los refranes comparativos con negación doble: «ni A ni B», con un tercer elemento ponderativo («de más ingrato») que compara el grado de la cualidad en uno y otro término.

La idea de comparar a la mujer con el gato aparece ya en refranes castellanos del siglo XVI —«Mujer y gato, en el hogar»—, y en el refranero italiano hay paralelos como «La donna e il gatto, sempre in casa» y, más ácido, «La donna e il gatto, chi più ne ha, men ne gode». La versión mexicana es más dura: no se limita a pedir que ambos se queden en casa, sino que los equipara en la ingratitud.

Cuándo se usa

Es un refrán casi en desuso, y cuando aparece lo hace en dos registros muy distintos. En el habla rural añeja puede escucharse todavía entre hombres viejos, con tono de queja o de broma gruesa. En el habla urbana, en cambio, ha quedado como cita de cotorra que se usa para arrancar una sonrisa o para ironizar sobre el carácter independiente de alguien. Es, en cualquier caso, un refrán de conversación privada, no de discurso público ni de texto académico, y conviene leerlo como pieza de historia cultural más que como consejo vigente.

Ejemplo

El compadre se quejaba de que su gato se había ido tres días y de que su mujer no le había preguntado cómo estaba tras el viaje de trabajo. El otro le contestó riéndose: «Pues entre la mujer y el gato, ni a cuál ir de más ingrato. Compadre, usted juntó lo que no debía».

Curiosidad lingüística

El refrán emplea una doble negación con valor ponderativo: «ni a cuál ir» no es una negación lógica sino una fórmula de incapacidad electiva. Equivale a «no sabría decir cuál de los dos es peor». La elección de gato como contraparte de la mujer no es casual: en la cultura mediterránea, el gato es el animal de compañía que muestra su afecto con tacañería, frente al perro, que lo muestra con efusión. Por eso el paralelo mujer/gato funciona como insulto compartido: los dos son cariñosos a su modo, y a su modo se van.

Variantes

Fuente

Entre la mujer y el gato, ni a cuál ir de más ingrato
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Categorías: E, Refranes de la Mujer · 25 de marzo de 2021

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Referencias